El gigante alemán de defensa Rheinmetall advirtió de retrasos en contratos militares y aprobaciones de munición, lo que hundió sus acciones más de un 17% en las primeras operaciones del jueves.
La empresa Rheinmetall AG, con sede en Düsseldorf, ha visto cómo sus acciones llegaban a caer más de un 17% hacia las 10:00 CET de este jueves, después de que el grupo de defensa alemán haya recortado sus previsiones anuales de ventas y de margen de beneficio.
En un comunicado difundido el miércoles por la noche, la empresa explicó que ahora espera unos ingresos de aproximadamente 13,2 mil millones de euros en 2026, frente a una previsión anterior de entre 13,7 y 14,2 mil millones. El margen operativo se espera ahora en torno al 18,5%, por debajo del 19%.
La empresa señaló que ahora considera poco probable que se formalice este año un importante pedido militar alemán en el marco del proyecto Arminius, lo que trasladaría los anticipos y los ingresos correspondientes a 2027.
Arminius es la compra a gran escala prevista por Alemania de vehículos blindados sobre ruedas Boxer, producidos por Rheinmetall y el grupo de defensa KNDS.
Rheinmetall también prevé ingresar menos de lo planeado con las actividades más recientes de su negocio de armas y municiones, en particular su cooperación con la empresa neerlandesa Destinus.
Por otra parte, indicó que los retrasos en las pruebas de aceptación de lotes de munición de artillería desplazarán parte de los ingresos a 2027.
El fabricante alemán de armamento sigue esperando un flujo de caja libre operativo positivo para el conjunto del año.
Se trata de la segunda vez este año que el grupo de defensa recorta su previsión de ventas, después de una decisión similar en agosto, cuando Alemania canceló el programa de fragatas F126. Rheinmetall esperaba asegurarse un papel destacado en el proyecto y la cancelación redujo en 300 millones de euros sus ingresos anuales previstos. Su previsión de margen operativo no cambió en agosto.
Rheinmetall presenta sólidos resultados trimestrales
En el tercer trimestre, Rheinmetall ha señalado que ha cumplido las expectativas, al registrar unas ventas que aumentaron un 32% hasta 3,149 mil millones de euros, frente a 2,308 mil millones en el mismo trimestre del año anterior.
El beneficio operativo en el trimestre cerrado el 30 de septiembre aumentó un 62%, hasta 553 millones de euros desde 342 millones, lo que elevó el margen operativo al 17,5% desde el 14,8%.
La entrada de pedidos se situó en 2,893 mil millones de euros, un nivel que la compañía describió como bueno, aunque ligeramente inferior.
En los nueve primeros meses, las ventas aumentaron un 38%, hasta 8,4 mil millones de euros, y el beneficio operativo se disparó un 69%, hasta un récord de 1,339 mil millones de euros.
La cotización de la compañía ha caído más de un 48% desde comienzos de año, borrando parte de las fuertes subidas de los tres años anteriores.
El conjunto del sector de defensa europeo también sufrió presiones vendedoras este jueves. En torno a las 10:00 CET, BAE Systems caía más de un 4%, Leonardo perdía un 2,8%%, Thales retrocedía un 0,9%, mientras que Babcock y Saab cedían un 1,3% y un 2,7%, respectivamente.
Estas caídas siguieron a las pérdidas registradas el miércoles, en un contexto de preocupación por un mayor escrutinio del gasto militar de Estados Unidos tras la victoria electoral de los demócratas. Robert Stallard, analista de Vertical Research Partners, pronosticó en una nota a clientes, citada por 'MarketWatch', un mayor control del Congreso sobre la política de defensa y el gasto.
JPMorgan recortó su precio objetivo para Rheinmetall a 1.150 euros desde 1.350 euros tras la advertencia, manteniendo su calificación "neutral". El analista David Perry puso en duda las perspectivas de ventas a más largo plazo de algunos productos para el Ejército y los objetivos de las empresas conjuntas anunciadas desde octubre de 2024. También advirtió de que la compañía podría verse obligada a recortar sus objetivos para 2030.