Estados Unidos ha registrado más de 5.000 casos de sarampión en lo que va de año, la cifra anual más alta en 35 años, según datos oficiales publicados el viernes.
En 2026 se han notificado en todo el país un total de 5.182 casos confirmados de esta enfermedad altamente contagiosa pero prevenible con vacuna, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la principal agencia de salud pública del país.
La cifra más que duplica los 2.289 casos registrados durante todo 2025 y representa el número más alto comunicado por los CDC desde 1991.
Las autoridades sanitarias estatales han informado de al menos ocho muertes relacionadas con el sarampión, entre ellas las de niños muy pequeños.
Las muertes por sarampión alarman a los médicos
El especialista en enfermedades infecciosas pediátricas Adam Ratner explicó a la AFP que estas muertes son "trágicas, y completamente evitables".
El sarampión fue declarado eliminado en Estados Unidos en 2000, en gran medida como resultado de la vacunación generalizada. Sin embargo, la enfermedad ha experimentado un notable resurgimiento en los últimos años, alimentado por el descenso de las tasas de vacunación y la creciente desconfianza de la población hacia las autoridades sanitarias.
El secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., escéptico ante las vacunas desde hace años, se ha enfrentado a críticas por contribuir a esa desconfianza.
"Robert F. Kennedy Jr. no cree que el sarampión sea un gran problema y no quiere creer que haya muertes por sarampión", afirmó Ratner.
"La carga de estas enfermedades recaerá en los niños, que no son quienes están tomando estas decisiones", añadió.
El sarampión suele causar fiebre, síntomas respiratorios y una característica erupción cutánea. En los casos más graves puede provocar complicaciones como neumonía e inflamación del cerebro, que potencialmente derivan en problemas de salud permanentes o en la muerte.
Antes de la introducción de la vacuna contra el sarampión en 1963, se estimaba que entre 400 y 500 personas morían cada año por la enfermedad en Estados Unidos, según los CDC.