La Thailand Privilege Card permite a los extranjeros residir en Tailandia durante periodos de hasta 20 años mediante un programa de membresía que incluye ventajas exclusivas en aeropuertos, experiencias de lujo y asistencia para instalarse en el país.
Muchos tenemos Tailandia en nuestra lista de destinos pendientes de viaje, pero algunas personas dan un paso más y convierten este país asiático en su hogar.
Aquí entra en juego la Thailand Privilege Card. Con un precio inicial de unos 17.300 euros y que puede llegar a unos 133.350 euros, quienes quieran mudarse a Tailandia pueden hacerlo sin tener que preocuparse por otros requisitos de visado.
"Estamos justo en el corazón de Asia, así que viajar a cualquier parte de Asia supone entre dos y cuatro horas", dijo Manatase Annawat, presidente de Thailand Privilege Card Co., en declaraciones a Euronews Travel en World Travel Market en Londres. "Así que la gente también puede utilizar Tailandia como base para quedarse y luego viajar fácilmente a cualquier parte de Asia".
Annawat señala que Tailandia también merece ser tenida en cuenta como destino para fijar residencia entre los europeos, ya que cuenta con algunos de los mejores servicios sanitarios del mundo, "algunos hospitales son casi como un hotel", una hospitalidad muy conocida y la asombrosa cifra de 20.000 restaurantes que, calcula, llevaría diez años recorrer por completo.
También hay oportunidades de negocio y el clima es conocido por ser muy atractivo.
"Tenemos 365 días de clima cálido y también montañas, mar, arena, sol, todo", afirmó Annawat. "Es un estilo de vida con el que habéis estado soñando. Es un lugar al que venir, visitar, quedarse más tiempo e incluso jubilarse en Tailandia".
Actualmente, la mayoría de los miembros de Thailand Privilege Card viven en la capital, Bangkok, pero otros residen en lugares como la apacible Chiang Mai, en el norte, cerca de las montañas, o Phuket, en el sur, conocida por sus playas de categoría mundial.
Tailandia, explicó Annawat, es un lugar especialmente atractivo para los jubilados, sobre todo porque el dinero rinde mucho más en este país del sudeste asiático.
Annawat también subrayó que los habitantes reciben con agrado a los extranjeros que se trasladan a Tailandia y no les hacen sentir como forasteros. "Les cuidamos muy bien", añadió.
Aunque el periodo más breve para los residentes extranjeros que usan la Thailand Privilege Card es de cinco años, los paquetes de membresía también ofrecen estancias de 10, 15 y más de 20 años. Los titulares no tienen que permanecer en el país durante todo ese tiempo, pero con solo tener la membresía ya se garantiza que entrar y salir de Tailandia sea mucho más sencillo.
Entre las ventajas de la tarjeta figuran un trato VIP en el aeropuerto, con inmigración por vía rápida, acceso a salas VIP, servicios de acompañamiento y traslados en limusina, además de beneficios de estilo de vida que van desde acceso a campos de golf hasta reservas en restaurantes de primer nivel, balnearios y centros de bienestar.
En teoría, la tarjeta ofrece prácticamente un pase VIP al país, que permite a los extranjeros con alto poder adquisitivo disfrutar de estancias más largas con una serie de ventajas que van mucho más allá de un visado turístico estándar.
Para quienes buscan tranquilidad antes de inscribirse, el equipo responsable de la tarjeta ofrece además abundante apoyo práctico, desde ayuda para abrir cuentas bancarias y obtener permisos de conducir hasta la gestión de las obligaciones de comunicación con inmigración.
"Sabes que siempre que vengas a Tailandia y necesites ayuda o asistencia, habrá alguien para ayudarte", explicó Annawat.