Desde quitarse los zapatos dentro de casa hasta llegar puntual, una nueva encuesta revela las normas de etiqueta social que los viajeros deben conocer antes de viajar a Europa.
Un beso en la mejilla, llegar antes de la hora o dejar comida en el plato… pequeños gestos pueden significar cosas muy distintas en Europa.
Ahora, una nueva investigación ha identificado las normas de etiqueta que los viajeros deberían conocer antes de viajar a Europa, desde cómo saludar a desconocidos hasta cómo comportarse en la cena.
Preply, un mercado en línea de aprendizaje y clases particulares de idiomas, ha analizado fuentes de datos públicas y ha encuestado a 1.600 personas que viven en 27 países sobre la etiqueta europea, y los resultados cuestionan algunas suposiciones de las que probablemente todos hemos sido culpables.
Aunque pueda parecer que la etiqueta no es algo muy importante, en realidad es un aspecto a tener en cuenta al viajar a otro país, donde conviene ser amable, comprensivo y respetuoso con las personas que se encuentran.
Parece que cada vez más gente comprende que estas normas son necesarias, y los datos lo demuestran.
En septiembre de 2026, la etiqueta #etiquette (fuente en inglés) había alcanzado unos 4.400 millones de visualizaciones en TikTok, mientras que las búsquedas de "how to have good etiquette" han aumentado un 373% en solo un año.
Sin embargo, al viajar por Europa, las normas de etiqueta pueden cambiar tan rápido como las fronteras, por lo que conviene informarse para no cometer errores. Esto es lo que revelan los resultados.
Cómo saludar a alguien de forma adecuada
Es posible que se asocie a los europeos con los besos en la mejilla como saludo, pero en realidad es mucho menos habitual de lo que cabría pensar.
En 23 de los 27 países, la mayoría de las personas encuestadas esperaría a que fuera la otra persona quien iniciara los dos besos en la mejilla.
En el conjunto de Europa, esa proporción es del 85% y en Dinamarca, Estonia, Suecia y Eslovenia los encuestados afirmaron que rechazarían directamente ese gesto.
¿Con zapatos o sin ellos?
Aunque no todos los países son tan estrictos como Suecia, donde el 100% de los encuestados considera obligatorio quitarse los zapatos, hacerlo es una práctica común en todo el continente.
En 24 de los 27 países, la mayoría dijo que se quitaría los zapatos al visitar la casa de otra persona.
En muchos países del norte de Europa quitarse el calzado dentro de casa se considera imprescindible, y solo España, Italia y Portugal se desmarcan, ya que prefieren mantener los zapatos puestos en el interior. Esto podría deberse a los climas más cálidos, en los que las viviendas tienen menos moquetas y alfombras que proteger.
Curiosamente, también se observó una diferencia según la edad.
La mayoría de los encuestados de entre 18 y 34 años señaló que siempre se quita los zapatos, mientras que los de 35 a 54 años prefieren esperar hasta que el anfitrión se lo pida.
¿Llevar un regalo o no llevarlo?
A todo el mundo le gusta recibir un regalo de quien le visita, aunque a algunos les gusta más que a otros.
Más de la mitad de las personas encuestadas considera que llevar un regalo es algo habitual, mientras que un tercio afirma que reserva los obsequios para ocasiones especiales.
Solo en Finlandia la mayoría indicó que nunca llevaría un regalo al anfitrión.
El estudio señala que en 17 de los 27 países los encuestados dijeron que probablemente llevarían una botella de vino o un ramo de flores al visitar a un amigo, aunque nueve de ellos, entre los que figuran Austria, el Reino Unido y España, indicaron que reservarían ese gesto para una ocasión especial.
Procure terminar la comida
Aunque las opiniones difieren sobre la mayoría de cuestiones de etiqueta en Europa, en los 27 países terminar la comida se considera un signo de respeto.
Considerado un indicador universal de reconocimiento al esfuerzo del anfitrión, el 82% de los hombres afirmó que siempre termina los platos, frente al 75% de las mujeres.
Algunas mujeres señalaron que preferían dejar intencionadamente un poco de comida, posiblemente por una cuestión de cortesía.
La puntualidad divide opiniones
Según Preply, las búsquedas en internet de la expresión "is it better to be on time, early or late?" han aumentado un 66% en todo el mundo durante el último año, y los datos apuntan a una respuesta algo compleja.
En 23 de los 27 países, los participantes se decantan por llegar a la hora acordada, con Grecia especialmente partidaria de la puntualidad, mientras que el 35% de los hombres dice preferir llegar antes, una proporción superior a la de las mujeres, que tienden a intentar llegar puntuales.
Los encuestados de Chequia, Alemania, Polonia y Francia señalaron que preferían llegar pronto al lugar de destino.
La encuesta concluye que las personas solteras tienen el doble de probabilidades de llegar tarde, y que quienes tienen hijos encuentran especialmente difícil ajustarse a un horario rígido.