Zelenski denunció un nuevo ataque ruso con drones contra Komyshuvakha, donde los equipos de rescate continúan buscando víctimas entre los escombros tras el bombardeo del lunes, que dejó al menos 55 muertos.
Los bombardeos rusos contra Ucrania durante la noche han dejado a más de 850.000 personas sin electricidad en distintas regiones del país, según las autoridades ucranianas.
La compañía energética ucraniana DTEK ha denunciado un "ataque masivo" de las fuerzas rusas contra la infraestructura energética del país, que ha afectado a instalaciones clave de la región oriental de Dnipropetrovsk.
"Más de 600.000 residentes de la región, en los distritos de Pavlohrad, Samar, Kamianske y Dnipró, así como en la propia ciudad de Dnipró, se han quedado sin electricidad", señaló la empresa. Posteriormente, las autoridades anunciaron que el suministro eléctrico estaba comenzando a restablecerse de forma gradual.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, también informó de cortes de electricidad generalizados en otras zonas del país, entre ellas la región de Járkov, en el noreste, y la de Zhytomyr, en el noroeste. En esta última, aseguró que 140 edificios residenciales se habían quedado sin calefacción tras un ataque ruso.
Las autoridades de Járkov señalaron que unos 250.000 abonados de la región se habían quedado sin electricidad, aunque el suministro ya había sido restablecido.
Rusia ha intensificado nuevamente sus ataques contra las infraestructuras energéticas ucranianas ante la llegada del invierno, en un contexto de escasez de misiles interceptores por parte de Kiev. Con estos bombardeos, Moscú busca debilitar la capacidad de resistencia de Ucrania.
Según Zelenski, durante la última semana las fuerzas rusas han lanzado 115 misiles, cerca de 1.900 bombas aéreas guiadas y más de 3.000 drones de ataque contra territorio ucraniano.
Rusia vuelve a atacar Komyshuvakha durante las labores de rescate
El domingo por la mañana, Zelenski denunció que Rusia había lanzado un nuevo ataque con drones contra Komyshuvakha, donde los equipos de emergencia continuaban buscando supervivientes tras un bombardeo que el lunes anterior causó al menos 55 muertos.
"Por desgracia, puede que haya más personas bajo los escombros. Un cinismo y una brutalidad absolutos", escribió el mandatario ucraniano en X.
El Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania acusó a Rusia de atacar deliberadamente a los equipos de rescate que trabajaban en la zona, aunque confirmó que ninguno de sus integrantes había resultado herido.
El bombardeo del lunes alcanzó una escuela que, según Kiev, se utilizaba para prestar asistencia humanitaria. El ataque se produjo después de una inusual tregua localizada entre Kiev y Moscú que había permitido evacuar a civiles de Oleshky, una ciudad de la región meridional de Jersón ocupada por las fuerzas rusas.
Por otra parte, una persona murió y otras tres resultaron heridas el domingo en un ataque contra una zona residencial de Dnipro, según informó Oleksandr Hanzha, jefe de la administración militar regional. "Se ha declarado un incendio. Al menos una vivienda particular ha quedado destruida. Se cree que podría haber personas atrapadas bajo los escombros", añadió.
Zelenski ha acusado al Kremlin de intensificar los bombardeos para aumentar la presión sobre Ucrania antes de las conversaciones trilaterales previstas entre Kiev, Moscú y Washington en Abu Dabi.