Tras más de un año de crecientes tensiones comerciales, Pekín y Washington aseguran que están dispuestos a recortar aranceles sobre bienes valorados en decenas de miles de millones de dólares, aunque analistas advierten de que el impacto en el crecimiento puede ser limitado.
Pekín colaborará con Washington para reducir los aranceles que gravan bienes por decenas de miles de millones de dólares, informó el Ministerio de Comercio este miércoles, pocos días después de la visita a China del presidente estadounidense Donald Trump.
Las dos mayores economías del mundo pasaron buena parte de 2025 enfrascadas en una escalada de la guerra comercial hasta que Trump y el presidente chino Xi Jinping acordaron una tregua de un año en su reunión en Corea del Sur en octubre.
Fruto de la cumbre celebrada la semana pasada, se ha creado un consejo comercial bajo cuyos auspicios "ambas partes acordaron en principio debatir un marco de referencia para una reducción recíproca de aranceles sobre productos de valor equivalente", señaló el ministerio en un comunicado.
Los recortes arancelarios previstos afectarán a bienes por un valor igual o superior a 30.000 millones de dólares (27.300 millones de euros) en cada caso, según una declaración publicada en internet atribuida a un responsable no identificado del Ministerio de Comercio.
China confía en que "la parte estadounidense cumpla su compromiso" adquirido en la reciente ronda de negociaciones, añadió el texto, que aboga por prolongar los acuerdos de tregua comercial alcanzados el año pasado.
No obstante, los posibles recortes arancelarios "no son lo bastante significativos como para cambiar la previsión de PIB del mercado", afirmó Zhiwei Zhang, de Pinpoint Asset Management.
"Con todo, se trata de un paso positivo en la buena dirección", añadió. "Mientras ambos países sigan dialogando para estabilizar sus relaciones bilaterales, será una buena noticia para los inversores globales".
El Ministerio de Comercio indicó además que China restablecerá los registros de algunos exportadores estadounidenses de carne de vacuno, tras haber caducado el año pasado, en el punto álgido de las tensiones con Washington.
Confirmando otro de los resultados de la cumbre entre Xi y Trump, el ministerio señaló que China comprará 200 aviones al gigante aeroespacial estadounidense Boeing, aunque no precisó qué modelo o modelos.
Los medios estadounidenses habían informado desde hace varios meses de que Pekín estaba a punto de realizar un gran pedido a Boeing que incluiría 500 aviones de pasillo único 737 MAX y en torno a 100 aparatos más grandes 787 Dreamliner y 777.
En cuanto al suministro de tierras raras, un sector clave dominado por China y objeto de duras restricciones a la exportación aplicadas el año pasado, el comunicado aportó pocos detalles.
"Ambas partes trabajarán juntas para estudiar y resolver las preocupaciones legítimas y legales de la otra", señalaba.