Newsletter Newsletters Events Eventos Podcasts Videos Africanews
Loader
Encuéntranos
Publicidad

Uzbekistán acelera su transformación industrial con un plan para disparar las exportaciones

Empresa metalúrgica (imagen de archivo)
Empresa metalúrgica (imagen de archivo) Derechos de autor  AP Photo/AJ Mast
Derechos de autor AP Photo/AJ Mast
Por Ruxshona Raxmatullayeva & Dilbar Primova
Publicado última actualización
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google
Compartir Close Button

Uzbekistán quiere aumentar los ingresos con lo que ya produce, y sitúa la transformación de alimentos, el acero, el cobre y los metales tecnológicos en el centro de su estrategia exportadora.

Uzbekistán sitúa un ambicioso programa de transformación, valorado en varios miles de millones de dólares, en el centro de su estrategia exportadora, con el que busca combinar objetivos del Gobierno y planes industriales de las empresas para retener dentro del país una mayor parte del valor generado por los productos agrícolas, los metales y los minerales.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

El plan incluye la meta de desarrollar de aquí a 2030 una industria de transformación de alimentos valorada en 10.000 millones de dólares (8.800 millones de euros), una cartera de proyectos en metales tecnológicos por 4.200 millones de dólares (3.700 millones de euros) y la localización de la producción de 880.000 toneladas de chapa de acero. También recoge acuerdos para procesar cobre que, según uno de los mayores grupos mineros del país, podrían multiplicar los beneficios.

Este impulso llega en un momento en que Uzbekistán recibe señales más favorables de los mercados internacionales de crédito. Moody’s Ratings mejoró en junio la calificación de la deuda soberana del país de Ba3 a Ba2, al destacar las mejoras sostenidas en su marco institucional y de políticas, así como unas condiciones económicas y fiscales más sólidas.

Sin acceso directo al mar, el desafío de Uzbekistán ya no es solo cuánto puede producir, sino cuánto puede ingresar por cada envío antes de que las mercancías abandonen el país.

Convertir las cosechas en ingresos

Uzbekistán produce cada año decenas de millones de toneladas de fruta y verdura, según el ministro de Agricultura, Ibrokhim Abdurakhmonov, pero sostiene que el volumen de producción por sí solo ya no es suficiente.

"Producir 24 millones de toneladas es solo un objetivo", declaró Abdurakhmonov a Euronews. "Esos productos también deben llegar a los mercados y generar ingresos".

El ministro prevé que este año el valor de la fruta, la verdura y los productos alimentarios transformados alcance los 4.500 millones de dólares (4.000 millones de euros), un paso hacia el objetivo fijado para 2030.

"Si la producción no genera ingresos, no puede haber una verdadera seguridad alimentaria", añadió. "Cada producto que se crea y cada recurso que se utiliza deben generar rendimiento y volver a la economía en forma de ingresos".

Este cambio depende de algo más que de la capacidad de transformación. Uzbekistán está conectado con 92 mercados de exportación, según el ministro, y trabaja para ampliar el envasado, el empaquetado, el embotellado y otras tecnologías que permiten vender los productos agrícolas a precios más altos.

El ministro mencionó la certificación halal y ecológica, las normas ISO, GLOBALG.A.P. y los estándares de la Better Cotton Initiative como ámbitos en los que Uzbekistán está aumentando su capacidad. Sin certificaciones, controles de residuos y laboratorios fiables, los productos alimentarios de mayor valor corren el riesgo de ser rechazados por los compradores en el extranjero.

La inversión necesita seguridad

Cumplir esos estándares exigirá algo más que objetivos sobre el papel, también dependerá de la infraestructura, del capital privado y de la confianza en las normas que se pide respetar a los inversores.

Kanokpan Lao-Araya, directora de país del Banco Asiático de Desarrollo (ADB) para Uzbekistán, describió las infraestructuras como una inversión a largo plazo que requiere planificación, mantenimiento y un sólido marco jurídico.

"Cuando hablamos de infraestructuras, se trata de una inversión a largo plazo", señaló a Euronews. Carreteras, ferrocarriles y sistemas energéticos necesitan un mantenimiento continuo, personal cualificado y conocimientos técnicos del sector privado, añadió. Pero atraer inversión privada también depende de la estabilidad política, de una vía clara hacia la rentabilidad, de la disponibilidad de mano de obra y de la confianza en el marco legal.

El ADB participa además en ANORA, una plataforma de inversión agroalimentaria diseñada para movilizar financiación en forma de subvenciones para el sector agroindustrial y las exportaciones. Según Lao-Araya, podría hacer los proyectos más atractivos para los inversores y al mismo tiempo reducir los costes para las empresas.

Entre las empresas que están invirtiendo en el país figura la ingeniería italiana Gamma Meccanica. Su presidente, Andrea Burini, explicó que la compañía colabora con socios uzbekos en aislamiento con lana de roca y agricultura hidropónica a medida que crece la demanda de nuevas tecnologías de producción.

Los metales ascienden en la cadena de valor

En el sector de los metales y la minería, este mismo cambio es más intensivo en capital y está aún más ligado a las cadenas de suministro mundiales.

El Complejo Tecnológico de Metales de Uzbekistán (TMK), creado en 2024, está desarrollando más de 100 proyectos con un valor estimado de 4.200 millones de dólares (3.700 millones de euros). Timur Hikmatullayev, de TMK, señaló que el objetivo es "explorar geológicamente, refinar, procesar" y, a partir de ahí, producir bienes de mayor valor, en lugar de actuar únicamente como proveedor de materias primas críticas.

La lógica económica es más evidente en el acero. Bahodir Abdullayev, responsable de Uzmetkombinat, explicó a Euronews que los productos de chapa de acero se han importado tradicionalmente en Uzbekistán. Se espera que las nuevas instalaciones permitan localizar la producción anual de 880.000 toneladas de chapa de acero, de las cuales más de 200.000 toneladas se destinarían a la exportación.

La diferencia de precios explica por qué la transformación es clave. Abdullayev indicó que las barras de refuerzo estándar se venden por unos 600-650 dólares (530-570€) por tonelada, mientras que el acero de alta aleación parte de alrededor de 1.200 dólares (1.050€) y puede llegar a 5.000-6.000 dólares (4.400-5.300€) por tonelada.

En el Complejo Minero y Metalúrgico de Almalyk, su presidente, Abdulla Khursanov, señaló que los acuerdos sobre procesamiento de cobre y fabricación de alta tecnología podrían incrementar los beneficios de la empresa entre dos y tres veces.

La prueba de transparencia

En los proyectos de metales y minería, retener más valor también depende de cómo se gestionan los contratos, las licencias y los ingresos.

Mark Robinson, director ejecutivo de la Extractive Industries Transparency Initiative, que impulsa una mejor gobernanza en los sectores del petróleo, el gas y la minería, advirtió de que los países ricos en recursos necesitan instituciones sólidas si quieren que los ingresos mineros beneficien a la ciudadanía.

"Lo que deben hacer es convertir esa riqueza de recursos en beneficios a largo plazo obteniendo una parte justa de los acuerdos sobre recursos", declaró Robinson a Euronews.

Advirtió de que la presión para acelerar los proyectos de minerales críticos no debe debilitar la transparencia en la concesión de licencias y la contratación.

"Hay un auténtico apetito por acelerar la concesión de permisos", afirmó Robinson. Pero los procedimientos más rápidos no deberían acabar otorgando licencias a personas "que pueden anteponer sus propios intereses y no tener en mente los intereses del país".

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google

Noticias relacionadas

TIIF 2026, Uzbekistán presenta proyectos por 75.000 M€ a inversores internacionales

Las exportaciones de Uzbekistán a Europa crecen un 23% en 2025

Uzbekistán acelera su transformación industrial con un plan para disparar las exportaciones