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Copernicus

La información climática cobrará más protagonismo en un mundo más extremo

Incendio forestal del 2 de agosto de 2021 en el barrio de Hisaronu, en la localidad turística de Marmaris (Turquía).
Incendio forestal del 2 de agosto de 2021 en el barrio de Hisaronu, en la localidad turística de Marmaris (Turquía).   -   Derechos de autor  Getty Images

El IPCC advierte que los fenómenos meteorológicos extremos se darán con mayor frecuencia e intensidad. ¿Cómo puede ayudar la información climática?

Los medios lo han definido como una llamada de atención para la acción climática. El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), publicado el mes pasado, es probablemente la mayor advertencia que ha hecho la ciencia sobre los efectos del cambio climático, que afectarán a la mayoría de las regiones del planeta. Es casi fatídico. El informe del Grupo de Trabajo I (GTI) del Sexto Informe de Evaluación del IPCC se centra en los cambios físicos en nuestro clima, y salió a la luz después de meses de eventos climáticos extremos en todo el mundo, desde China hasta América del Norte, y con las sobrecogedoras inundaciones de Europa aún frescas en la memoria.

«Lo más sorprendente es que el cambio climático se está manifestando en todas las regiones del planeta», dice el Dr. Robert Vautard, científico climático y director del Instituto Pierre-Simon Laplace. «Ahora podemos verlo a pantalla completa y eso da más confianza para hacer previsiones climáticas». El Dr. Vautard añade que esta última edición, que se presenta treinta años después del primer informe del IPCC, es la actualización más valiente. «Va mucho más allá que las previsiones a nivel mundial. Nos da una idea de cómo se comportarán los principales factores de impacto en las próximas décadas, desde los fenómenos extremos climáticos hasta el manto de nieve y las inundaciones costeras. Es exhaustivo, se ha diseñado para ser útil y, lo que es más importante, es mucho más preciso».

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Los comentarios del IPCC sobre la meteorología extrema

Por primera vez desde que empezó a elaborar informes de evaluación física, el IPCC ha dedicado un capítulo a los fenómenos extremos climáticos y meteorológicos en un clima cambiante; ha prestado atención al vínculo entre el aumento de las temperaturas globales y la probabilidad de que experimentemos patrones y eventos climáticos más violentos. La probabilidad de que estos tengan lugar ha aumentado, según advierte el informe con mayor certeza que en ediciones anteriores. Cada 0,5 °C de calentamiento adicional provocará cambios evidentes en los extremos de calor, fuertes precipitaciones y sequías, ciclones tropicales y olas de calor marinas, que podrían darse con mayor frecuencia y afectar con más intensidad a muchas regiones.

Las temperaturas extremas son ya más intensas en la mayor parte de la superficie continental del planeta, mientras que las olas de calor marinas han duplicado su frecuencia desde la década de 1980. En las últimas cuatro décadas también se han registrado mayores precipitaciones asociadas con tormentas, y las rutas de las tormentas se están desplazando desde latitudes medias hacia los polos en ambos hemisferios. También ha aumentado la frecuencia de los ciclones tropicales más intensos, y los tifones del Pacífico noroccidental se han estado formando más al norte de lo acostumbrado.

«En 2012 se publicó un informe especial sobre eventos extremos, pero la ciencia ha avanzado mucho desde entonces», afirma el Dr. Rasmus Benestad, científico climático del Instituto Meteorológico de Noruega. «Según el informe de 2021, ahora podemos decir con más certeza que los fenómenos extremos que observamos están relacionados con el calentamiento global y con una mayor concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera».

El informe sostiene que se pueden predecir los eventos que se darán en un mundo 2 °C más cálido con más confianza que si el aumento es de 1,5 °C. Los expertos estiman que, con varios grados de calentamiento, el tiempo húmedo lo será aún más, y esto hará que aumenten las inundaciones en muchas regiones de Europa, América del Norte y el Pacífico. Según los expertos del IPCC, la media de precipitaciones se incrementará en las regiones polares, la mayor parte de Asia, el norte de Europa y América del Norte, mientras que aumentará la frecuencia de sequías severas en algunas zonas de África, América del Sur y Europa meridional.

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Pero el IPCC también advierte de que se observarán más a menudo eventos sin precedentes, que no se han registrado antes, y la probabilidad de que estos tengan lugar aumentará si el mundo se calienta más de 1,5 °C.

El Dr. Francisco Doblas Reyes, que dirige el departamento de Ciencias de la Tierra en el Centro Nacional de Supercomputación de Barcelona y ha participado en la preparación del informe del IPCC, dice que lo que ha atraído la atención del mundo es el lenguaje empleado en este informe. «La gente ha mostrado mucho interés por expresiones como “sin precedentes", que describen cambios climáticos que no se han visto en los últimos milenios. Informes anteriores ya habían advertido sobre los eventos que estamos observando ahora, y actualmente estamos prediciendo o, al menos, ofreciendo información sobre lo que podría suceder en los próximos 20 años e incluso más adelante».

Los fenómenos extremos climáticos no han dado tregua en 2021

El informe del IPCC advierte sobre la creciente frecuencia de eventos extremos, y se ha publicado justo después de un verano de fenómenos extremos climáticos. Más allá del informe, los científicos de todo el mundo todavía están buscando explicaciones para estos eventos y tratan de averiguar si la actividad humana ha contribuido a producirlos. El Dr. Doblas Reyes dice que el evento de calor extremo que se dio en julio en la Columbia Británica fue especialmente importante. «Tuvo un gran impacto en la sociedad y la economía y, además, fue algo imprevisto y sin precedentes, lo que nos dice que, a pesar de nuestras advertencias, hay acontecimientos que son inimaginables. Estamos hablando de temperaturas cercanas a los 50 °C que los modelos ni siquiera llegaron a simular».

«Los acontecimientos de este verano batieron claramente todos los récords», dice el Dr. Vautard. La ola de calor de la Columbia Británica es algo que ocurre cada 1000 años. «Hemos visto una clara tendencia al calentamiento, pero no hemos podido pronosticar un salto de esa magnitud. Es posible que esto haya ocurrido por casualidad, pero resulta muy curioso observar un evento que se da cada 1000 años. Nuestro estudio [además del informe del IPCC] muestra que, sin el cambio climático, esto habría sido aún más excepcional o casi completamente imposible», añade el Dr. Vautard.

Área Recreativa Nacional y puerto deportivo del lago Mead con nubes de invierno y los niveles de agua más bajos de la historia. Imagen de 2021.
© Getty ImagesÁrea Recreativa Nacional y puerto deportivo del lago Mead con nubes de invierno y los niveles de agua más bajos de la historia. Imagen de 2021.

Se han batido récords de calor más allá de Canadá: en Siberia estos contribuyeron a los mayores incendios forestales jamás registrados en la región. Europa también batió su récord de calor, ya que la isla de Sicilia registró 48,4 °C este agosto. «Si nos centramos en extremos regionales, como precipitaciones intensas, ahora está mucho más claro que hace diez años que estas están haciendo acto de presencia en muchas regiones como Asia, el norte de Europa y América del Norte, entre otras», dice el Dr. Vautard. «Están aumentando las olas y los extremos de calor, y se están suavizando los extremos de frío».

Además de las olas de calor, este verano ha habido otro tipo de evento que ha captado titulares. La magnitud de las inundaciones fluviales en Alemania, Bélgica y los Países Bajos sorprendió a las autoridades debido al número de víctimas y la cuantía de los daños, mientras que fuertes precipitaciones causaron riadas en Londres y aludes de lodo en Turquía. En lo referente a Europa, el Dr. Benestad piensa que los mayores cambios se observarán en los patrones de precipitaciones.

Información más precisa sobre los extremos climáticos

«Hay un creciente interés por entender lo que vemos», dice el Dr. Vautard. «Oímos que algo va mal cada día y cada semana, así que es realmente importante esclarecer si el cambio climático ha tenido algo que ver con esos acontecimientos. Ahí es donde entra en escena la ciencia para estudiar los datos, los modelos y los hechos».

«Los modelos climáticos globales (MCG) han mejorado, y ahora hay una nueva generación de modelos regionales que pueden ofrecer predicciones con más detalle», comenta el Dr. Vautard. «Las observaciones también han mejorado: tenemos muchos más grupos de datos y podemos evaluar mejor si estos datos se pueden utilizar para calcular tendencias a largo plazo o no, ya que no es posible interpretar directamente los cambios que vemos». En el caso de las inundaciones que Europa sufrió este verano, que se produjeron en una zona limitada, el Dr. Vautard dice que es necesario comprenderlas a mayor escala.

El Ruhr cerca de las ciudades de Hattingen y Bochum (Alemania) durante las inundaciones de julio de 2021. El río se desbordó y llegó a tener casi 2 kilómetros de ancho, mientras que de normal solo alcanza de 30 a 50 metros.
© Getty ImagesEl Ruhr cerca de las ciudades de Hattingen y Bochum (Alemania) durante las inundaciones de julio de 2021. El río se desbordó y llegó a tener casi 2 kilómetros de ancho, mientras que de normal solo alcanza de 30 a 50 metros.

«Estos eventos de alto impacto podrían estar ocurriendo a un ritmo demasiado rápido para que podamos adaptarnos», dice el Dr. Doblas Reyes. «Necesitamos herramientas para obtener información sobre eventos imprevisibles que todavía no hemos examinado. Necesitamos mejores modelos que puedan responder a las preguntas que la sociedad se está haciendo ahora mismo». Pero nuestra capacidad para responder a futuros eventos extremos aumenta si la sociedad tiene acceso a la información climática y sabe cómo usarla. Los servicios climáticos, que Doblas Reyes define como una rama de la ciencia climática mucho más cercana a la sociedad, desempeñan un papel clave para tender puentes entre los científicos y los responsables políticos, o entre la información disponible y los planes de mitigación y adaptación.

Para pasar a la acción hace falta información

Entender los eventos extremos que se dan en un clima cambiante es parte del trabajo del Servicio de Cambio Climático de Copérnico (C3S, por sus siglas en inglés). «Los datos climáticos son esenciales para entender el riesgo existente y futuro, tanto para los eventos extremos como para los efectos del cambio climático», dice la Dra. Samantha Burgess, directora adjunta de C3S. «C3S ofrece la misma información que se ha usado en las proyecciones climáticas del informe del IPCC, de modo que si hay responsables políticos o empresas que quieren saber cómo les afectará el cambio climático, ya sea ahora o en el futuro, pueden contactar directamente con nosotros. También contamos con un servicio de apoyo muy útil para ayudar a los usuarios individuales y tenemos mucha experiencia en el desarrollo de diferentes aplicaciones sectoriales que tienen en cuenta los vínculos entre el cambio climático futuro y la salud, la energía, los seguros, la agricultura, etc.».

Los datos de C3S pueden ser utilizados para evaluar cómo se comportarán en el futuro las inundaciones extremas causadas por ríos. El departamento desarrolla ejemplos de un servicio que puede ayudar a mejorar las estrategias de alerta de inundaciones, la planificación de espacios y las inversiones en estructuras de control de esas posibles inundaciones. Con estos datos, se puede ofrecer un catálogo de eventos climáticos de alto impacto, información pública sobre daños y pérdidas, predicciones sobre precipitaciones extremas, simulaciones y modelos de vulnerabilidad que pueden ayudar a las autoridades y los ingenieros a planificar y proteger las infraestructuras frente a los extremos climáticos. «Si quieren estar mejor preparadas para futuros eventos extremos, las empresas y la sociedad necesitan entender el riesgo existente y hasta qué punto están expuestas a diferentes tipos de eventos climáticos y meteorológicos», dice la Dra. Burgess. «Una vez tengan conocimientos sólidos del riesgo existente, podrán tomar medidas de adaptación y mitigación que aumenten su resistencia ante futuros eventos extremos».

Los expertos coinciden en que se necesita más inversión en modelos y servicios climáticos si queremos predicciones más precisas sobre lo que ocurrirá el día de mañana en lugares concretos. «Ya tenemos buenos resultados en la actualidad, pero eso no basta para ofrecer las respuestas que estamos buscando, especialmente en lo referente a extremos climáticos», dice el Dr. Benestad, que añade que la ciencia y las políticas deben estar mejor conectadas. «Sería muy beneficioso que los responsables políticos y los científicos hablasen más, ya que es posible que los políticos no estén al tanto de lo que podemos ofrecer y de cómo se puede usar esto correctamente». El Dr. Doblas Reyes también coincide en que los científicos necesitan dar un paso al frente. «Tienen que estar preparados para proporcionar información tanto sobre lo que sabemos gracias al estudio del clima como sobre lo que todavía no sabemos y a lo que debemos prestar atención».