Caminando Fronteras documenta 63 cadáveres recuperados en Marruecos y 78 en la ciudad autónoma, la mayoría por ahogamiento o aplastamiento en los intentos de cruce.
Caminando Fronteras ha elevado a 141 el número de inmigrantes muertos durante la crisis vivida en la frontera de Ceuta desde el jueves 30 de julio hasta ayer. Según los datos de la ONG, 63 cadáveres se recuperaron en territorio marroquí y los 78 restantes en la ciudad autónoma española.
Las cifras, según la organización, se han obtenido gracias al trabajo de identificación sobre el terreno y a la colaboración con familias y comunidades de las víctimas. Caminando Fronteras no ha tenido acceso a las autopsias, pero sí ha podido establecer que, en ambos lados de la frontera, las muertes se produjeron por ahogamiento, al intentar llegar a nado hasta Ceuta, o por aplastamiento durante los intentos de cruce por tierra.
Un protocolo con más medios y reconocimiento a las víctimas
Maleno ha detallado que España ha activado por primera vez en esta frontera el protocolo para sucesos con víctimas múltiples, el mismo que se aplica en accidentes de tren o avión. Su puesta en marcha implica más medios, mayor coordinación entre administraciones y la apertura de una oficina de atención a las familias.
La portavoz ha calificado la medida de "buena noticia", no solo por los recursos que aporta sino porque supone, en sus palabras, "un reconocimiento de los derechos de las familias" y de la memoria democrática hacia las víctimas. Caminando Fronteras reclama además que los consulados en los países de origen se involucren en los trabajos de identificación, ya que muchas familias no pueden viajar hasta Ceuta.
Víctimas enterradas sin el adiós de sus familias
La situación varía según el origen de las víctimas. En Marruecos, las familias de las víctimas marroquíes pueden desplazarse con relativa facilidad hasta la morgue para los trámites de identificación. No ocurre lo mismo con los allegados de personas de otras nacionalidades, que se enfrentan a serias dificultades.
"Seguramente, muchas de las víctimas serán enterradas sin que sus familiares puedan decidir cómo va a ser su enterramiento, si se hace una ceremonia, sin poder acompañarles, sin decirles adiós", ha lamentado Maleno, que ha añadido que esta situación «se repite constantemente, por desgracia, en las fronteras". Sobre los desaparecidos, la portavoz ha señalado que son "muchísimas" las familias que siguen buscando a sus seres queridos, algunas con éxito, y ha recordado que la Guardia Civil ha habilitado un correo electrónico para estos casos.
Una instrumentalización de los migrantes "como nunca antes"
Para Maleno, lo ocurrido en Ceuta se inscribe en una dinámica ya conocida: el uso de personas migrantes como "moneda de cambio" en la política migratoria española con terceros países, basada según ella en el "chantaje". Pero, advierte, nunca se había visto con esta intensidad.
"Hemos visto niños, niñas, bebés, personas enfermas, mayores, refugiadas… que han sido instrumentalizadas y que han sido una herramienta de esa política de control de fronteras", ha denunciado.
La activista sostiene que detrás de esa política está el interés de las empresas de seguridad fronteriza en aumentar su negocio, y reclama dejar de centrar el discurso en las mafias para señalar directamente a los Estados: sus políticas, sus alianzas con "lobbies del control securitario" y sus pactos geopolíticos, como el de Marruecos con Estados Unidos e Israel.