La resistencia a los antimicrobianos en las bacterias transmitidas por los alimentos sigue siendo un problema de salud pública en Europa, ya que limita las opciones de tratamiento, según un nuevo informe.
La resistencia a los antimicrobianos (RAM) en bacterias alimentarias frecuentes como Salmonella y Campylobacter es un problema de salud pública, advierten las agencias europeas.
Una elevada proporción de Campylobacter y Salmonella procedentes tanto de humanos como de animales sigue mostrando resistencia a la ciprofloxacina, un antimicrobiano importante utilizado para tratar infecciones graves, señalaron este miércoles el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).
Salmonella y Campylobacter figuran entre las bacterias que con más frecuencia causan enfermedades de transmisión alimentaria.
El contagio suele producirse al consumir carne cruda o poco hecha, aves y huevos, o al beber leche no pasteurizada.
En 2024, más de uno de cada cinco casos humanos de infección por Salmonella presentó resistencia a la ciprofloxacina, y la multirresistencia afectó a casi uno de cada cinco casos en general, lo que limita la eficacia de las opciones de tratamiento disponibles, según concluye el nuevo informe (fuente en inglés).
En el caso de Campylobacter, la resistencia está ya tan extendida en Europa que la ciprofloxacina ha dejado de recomendarse para tratar infecciones en humanos, advirtió la agencia sanitaria.
Estas dos bacterias también muestran resistencia a otros antibióticos de uso habitual, como la ampicilina, las tetraciclinas y las sulfonamidas.
"La resistencia a los antimicrobianos en bacterias alimentarias comunes como Salmonella y Campylobacter pone de relieve la estrecha relación entre los sistemas humanos, animales y alimentarios", señaló Piotr Kramarz, científico jefe del ECDC.
Añadió que preservar la eficacia de los antimicrobianos exige una acción coordinada basada en un enfoque One Health sólido.
La importancia del enfoque One Health
Las agencias subrayaron que los resultados ponen de manifiesto la importancia de un enfoque One Health que tenga en cuenta los estrechos vínculos entre la salud humana, la salud animal y la producción de alimentos.
El enfoque One Health es el principio que orienta las actuaciones sanitarias a partir de la interconexión entre la salud de las personas, de los animales, de las plantas y del medio ambiente.
Los patrones de resistencia varían ampliamente entre países, bacterias y antimicrobianos, lo que refleja diferencias en el uso de estos fármacos, así como en las prácticas agrícolas, las medidas de salud animal y las estrategias de prevención.
Enfermedades de transmisión alimentaria en Europa
En 2024, la Unión Europea notificó (fuente en inglés)168.396 casos humanos de Campylobacter y 79.703 casos de Salmonella, una cifra que refleja un aumento constante desde 2020.
El aumento de las infecciones de transmisión alimentaria se debe probablemente a una combinación de factores, entre ellos cambios en los hábitos alimentarios, por ejemplo más comidas preparadas listas para consumir, así como prácticas inadecuadas de manipulación de alimentos y una población envejecida más vulnerable a las enfermedades.
En 2024, las hortalizas y otros productos de origen no animal se vincularon al mayor número de muertes en brotes de intoxicación alimentaria, con pruebas sólidas sobre su origen. Pero Salmonella fue responsable de la mayoría de los brotes que afectaron a varios países, con los huevos y los ovoproductos como principal vehículo de transmisión.