Se anunció un acuerdo de alto el fuego y la integración de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) en el ejército sirio tras la toma por parte del ejército de zonas del este del país, incluidas las disposiciones militares, de seguridad y administrativas.
El presidente de transición sirio, Ahmad al Sharaa, anunció un acuerdo de alto el fuego con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y la plena integración de estas fuerzas en el Ejército sirio, tras la toma de zonas del este del país por parte del Ejército sirio.
Alto el fuego y redespliegue
El acuerdo estipula un alto el fuego completo e inmediato en todos los frentes y puntos de contacto entre las fuerzas gubernamentales sirias y las FDS, paralelamente a la retirada de todas las formaciones militares afiliadas a las FDS a la zona al este del Éufrates, como paso previo al redespliegue.
Entrega de provincias y readministración
Las cláusulas estipulan el traspaso administrativo y militar inmediato de las provincias de Deir Ezzor y Raqqa al Gobierno sirio, incluido el traspaso de todas las instituciones e instalaciones civiles, con la emisión de decisiones inmediatas para instalar a los empleados actuales en los ministerios especializados del Estado sirio, y el compromiso del Gobierno de no atacar a los empleados y combatientes de las FDS y a la administración civil en las dos provincias.
El acuerdo estipula también la integración de todas las instituciones civiles de la provincia de Hasakah en las instituciones y estructuras administrativas del Estado sirio.
Cruces, recursos soberanos, integración militar y de seguridad
El acuerdo incluye que el Gobierno sirio se haga cargo de todos los pasos fronterizos y yacimientos de petróleo y gas de la región, y garantice su protección por fuerzas regulares para asegurar la devolución de los recursos al Estado sirio.
El acuerdo estipula que todo el personal militar y de seguridad de las FDS se integrará en la estructura de los ministerios sirios de Defensa e Interior, individualmente y tras los controles de seguridad necesarios, otorgándoles rangos militares y derechos materiales y logísticos, de forma que se proteja la privacidad de las zonas kurdas.
Según el acuerdo, los dirigentes de las Fuerzas de Autodefensa se comprometen a no incluir en sus filas a lo que se describe como "restos del difunto régimen" y a entregar listas de sus oficiales presentes en el noreste de Siria.
Acuerdos de seguridad y el expediente ISIS
El acuerdo estipula que la ciudad de Ayn al Arab/Kobani quedará libre de manifestaciones militares pesadas, se formará una fuerza de seguridad con los residentes de la ciudad y se mantendrá una fuerza de Policía local subordinada administrativamente al Ministerio del Interior sirio.
El acuerdo estipula que la administración responsable del archivo de prisioneros y campos del ISIS, así como las fuerzas encargadas de proteger estas instalaciones, se fusionarán con el Gobierno sirio, que asumirá la plena responsabilidad jurídica y de seguridad sobre ellas.
Asociación y representación nacional
El acuerdo estipula la adopción de una lista de dirigentes designados presentada por los dirigentes de las Fuerzas de Autodefensa para ocupar altos cargos militares, de seguridad y civiles en la estructura central del Estado, a fin de garantizar la asociación nacional.
El acuerdo acoge favorablemente el Decreto Presidencial nº 13 de 2026, que prevé el reconocimiento de los derechos culturales y lingüísticos kurdos, aborda los derechos y las cuestiones civiles de los no inscritos y restablece los derechos de propiedad acumulados desde décadas anteriores.
Soberanía y lucha antiterrorista
Según el texto del acuerdo, las Fuerzas de Autodefensa se comprometen a expulsar a todos los dirigentes y elementos no sirios del PKK fuera de las fronteras sirias para garantizar la soberanía y la estabilidad de la vecindad.
El Estado sirio también se compromete a seguir luchando contra el terrorismo (ISIS) como miembro activo de la coalición internacional, con la coordinación conjunta con EE.UU. en este contexto, para garantizar la seguridad y la estabilidad de la región.
El acuerdo estipula trabajar para alcanzar entendimientos relativos al retorno seguro y digno de la población de Afrin y Sheikh Maqsoud a sus zonas.
Antecedentes
El anuncio del acuerdo se produce después de que el Ejército sirio tomara el control de la ciudad de Tabqa, la presa del Éufrates, varios pueblos y ciudades de la zona rural de Raqqa, además de varios yacimientos de petróleo y gas, y de que el Ministerio de Defensa anunciara un alto el fuego en todos los frentes.
El ministro de Administración Local y Medio Ambiente, Mohammed Anjarani, confirmó que ha dado instrucciones a la administración local de la provincia de Al Raqa para que comience a activar las instituciones gubernamentales y los consejos locales, lo que supone el inicio de los servicios básicos en paralelo a la entrada del Ejército.
En Deir Ezzor, el gobernador Ghassan al Sayed confirmó la estabilidad de la situación general y el funcionamiento normal de los servicios, señalando que se ha constituido un comité de respuesta de emergencia integrado por las direcciones de servicios, vivienda y medicina para atender cualquier necesidad humanitaria, señalando que los desplazamientos han sido muy limitados.
Paralelamente, el Ministerio del Interior de Siria advirtió a los residentes de las provincias de Raqqa y Deir Ezzor de que no dispararan para expresar alegría, ya que ello supone una amenaza directa para vidas y bienes, y pidió que se expresara la alegría de forma civilizada y segura.