Hungría acusa a Ucrania de "chantaje energético" por el oleoducto que transporta petróleo ruso y pide a la Unión Europea que levante las sanciones a Moscú en plena tensión geopolítica.
"Ha llegado el momento de decir no al chantaje de los ucranianos", escribió el sábado en Facebook el ministro húngaro de Asuntos Exteriores y Comercio Exterior, Péter Szijjártó, tras mantener una conversación telefónica con su homólogo israelí, Gideon Saar, sobre la situación en Oriente Próximo.
Según el jefe de la diplomacia húngara, el mundo se encuentra en plena transformación geopolítica. "Ante nuestros ojos está surgiendo un nuevo orden mundial en sustitución del antiguo", afirmó. A su juicio, "por desgracia se avecina una era de guerras", y la crisis en Oriente Próximo no solo pone a prueba la seguridad internacional, sino también el suministro energético mundial.
Szijjártó defendió además la decisión del Gobierno estadounidense de suspender parcialmente las sanciones petroleras contra Rusia, una medida que calificó de "razonable". Los líderes de la Unión Europea, sin embargo, expresaron el viernes su rechazo a esa decisión y reiteraron su apoyo a las sanciones energéticas contra Moscú.
El ministro húngaro considera que Bruselas debería adoptar una postura similar a la de Washington. Según afirmó, Europa se ha desconectado de dos de las principales fuentes energéticas de Eurasia: el petróleo de Oriente Próximo y los recursos energéticos rusos, que describió como "baratos". En su opinión, si la situación se mantiene, Europa será la región donde más subirán los precios de la energía.
Disputa con Ucrania por el oleoducto Druzhba
Las declaraciones de Szijjártó se producen en medio de una creciente disputa entre Budapest y Kiev por el acceso al petróleo ruso transportado a través del oleoducto Druzhba (Barátság), que atraviesa Ucrania. El conducto quedó fuera de servicio a finales de enero tras ser alcanzado por un ataque con drones rusos. Desde entonces no ha vuelto a funcionar, algo que el Gobierno húngaro califica de "chantaje" por parte de Ucrania.
La tensión entre ambos países se ha intensificado en las últimas semanas. Las autoridades húngaras interceptaron un convoy de furgones blindados perteneciente a un banco ucraniano y retuvieron parte de su contenido, incluido dinero en efectivo y lingotes de oro. Aunque posteriormente devolvieron los vehículos, el dinero y el oro no han sido restituidos.
El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ha afirmado en varias ocasiones que, según imágenes por satélite, el oleoducto podría funcionar. En su opinión, Ucrania no lo reabre para presionar a Budapest, que mantiene bloqueado un préstamo europeo de 90.000 millones de euros destinado a Kiev.
Una comisión investigadora húngara se encuentra actualmente en Ucrania para evaluar el estado del oleoducto. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha declarado recientemente que las reparaciones podrían completarse en aproximadamente un mes y medio.
Durante una reunión pública del Gobierno celebrada la semana pasada, Zelenski admitió que preferiría no reabrir el oleoducto, pero señaló que Ucrania podría verse obligada a hacerlo para asegurar el acceso al crédito de la Unión Europea. En Budapest, sin embargo, el Ejecutivo insiste en que no retirará su veto mientras persistan las tensiones. El Gobierno húngaro sostiene que no está dispuesto a destinar "el dinero de los húngaros" a Ucrania.
Budapest mantiene una postura divergente dentro de la UE
El Gobierno de Orbán mantiene desde hace tiempo una posición distinta a la de la mayoría de países de la UE respecto a la guerra en Ucrania. Budapest ha criticado repetidamente las sanciones contra Rusia y ha defendido una política más pragmática en materia energética.
Al mismo tiempo, acusa a los líderes europeos de actuar bajo la influencia del presidente ucraniano.
Hungría cree que el conflicto con Irán se prolongará
En su publicación en Facebook, Szijjártó también abordó la situación en Oriente Próximo. Tras su conversación con el ministro israelí de Exteriores, afirmó que el conflicto con Irán podría prolongarse durante un largo periodo.
Por ello, considera que la Unión Europea debería actuar con rapidez y revisar su política energética, incluida la posibilidad de levantar las sanciones al petróleo ruso. "Ha llegado el momento de que Bruselas deje de bailar al son que le toca Zelenski", escribió el ministro húngaro.
Orbán defiende su postura en la prensa alemana
Mientras tanto, el primer ministro Viktor Orbán publicó un artículo de opinión en el diario alemán Welt am Sonntag en el que reiteró sus críticas a la política europea respecto a Ucrania.
Según el dirigente húngaro, la guerra, la política de sanciones y las decisiones adoptadas por Bruselas han arrastrado a Europa a una grave crisis económica y geopolítica. Orbán sostiene que un reducido grupo de líderes en Bruselas y Berlín, en coordinación con Zelenski, determina actualmente la política europea hacia Ucrania, lo que, a su juicio, dificulta una revisión de la estrategia comunitaria.
Elecciones en Hungría en abril
Estas declaraciones se producen en plena campaña electoral. Hungría celebrará elecciones legislativas el 12 de abril, en las que el partido gobernante Fidesz se enfrenta a un rival con posibilidades, el partido Tisza. Por ello, la campaña se perfila como una de las más competitivas de los últimos años.