Los precios del petróleo subieron mientras acciones y bonos caían después de que el presidente de Estados Unidos Donald Trump rechazara la última propuesta de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, lo que frenó parte del optimismo que había impulsado a los mercados a finales de la semana pasada.
El precio del petróleo subió más de un 3%, con el crudo de referencia internacional Brent cotizando por encima de 107 dólares (unos 94 euros) el barril a primera hora del lunes en Europa, reflejo de las renovadas preocupaciones por una crisis de suministro que ha encarecido los costes en todo el mundo.
Este repunte se produjo después de que el presidente estadounidense Donald Trump rechazara una oferta iraní de una tregua de siete días, lo que reavivó los temores a la inflación.
Teherán propuso poner fin a las hostilidades durante la Asamblea General de la ONU de la semana pasada, una iniciativa que permitiría reabrir el estrecho de Ormuz y aliviar la crisis de suministro que ha disparado los costes a escala global.
El estrecho es clave para el abastecimiento energético mundial. Los riesgos para la navegación también han aumentado en el mar Rojo después de que los hutíes se hicieran con el control de la costa de Yemen, incluida la zona cercana al estrecho de Bab el Mandab.
"Rechazo su propuesta", declaró el presidente estadounidense a los periodistas frente a la Casa Blanca. Pero aseguró al medio 'Axios' que espera que las negociaciones se reanuden.
"Quieren llegar a un acuerdo, pero no es el acuerdo que yo quiero cerrar", explicó a la plataforma informativa. "Es algo a lo que quizá habríamos accedido hace un año".
"Han ido demasiado lejos", añadió Trump en la entrevista publicada el domingo. 'Axios', citando fuentes conocedoras del asunto, informó de que las conversaciones indirectas entre Washington y Teherán podrían celebrarse ya este lunes.
Irán mantiene sus condiciones para reabrir el estrecho de Ormuz, entre ellas la liberación de activos congelados, el levantamiento de las sanciones sobre su petróleo y el fin del bloqueo naval estadounidense.
El precio del crudo cayó más de un 2% el viernes tras conocerse la oferta, pero repuntó al inicio de la semana. El West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, subía cerca de un 2% a primera hora del lunes, por encima de 94 dólares (unos 83 euros) el barril.
El temor a la inflación presionó a las bolsas. El índice Kospi de Corea del Sur retrocedió un 2,3% en su reapertura tras un largo parón.
El Nikkei 225, principal indicador de Japón, apenas se movió, con un descenso inferior al 0,1% a medida que se acercaba el cierre.
El Hang Seng de Hong Kong avanzó un 0,7%, mientras que el Shanghai Composite cedió un 1,8%.
En Wall Street, el viernes, el S&P 500 sumó un 0,5% y puso fin a una racha de tres sesiones a la baja marcada por fuertes oscilaciones debido al repunte de las rentabilidades en el mercado de bonos. El Dow Jones Industrial Average ganó 478 puntos, un 0,9%, y el Nasdaq Composite avanzó un 0,5%.
Sobre Wall Street pesaron la semana pasada las crecientes expectativas de una inflación elevada en Estados Unidos. Es una perspectiva potencialmente peligrosa para la economía, porque puede fomentar comportamientos que alimenten un círculo vicioso y hagan que el coste de la vida siga disparándose.
La subida de precios vuelve a situar a la Reserva Federal en el centro de la atención antes de su próxima reunión de política monetaria a finales de octubre, con la herramienta FedWatch de CME que otorga más de un 65% de probabilidad a una segunda subida consecutiva de los tipos de interés.
La rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a diez años superó brevemente el 5,21% a primera hora del lunes, cerca de su nivel más alto desde 2007. Las rentabilidades elevadas frenan la economía al encarecer el acceso al crédito para todos y presionan a la baja los precios de las acciones y de otras inversiones.
La rentabilidad a diez años ha ido aumentando desde el inicio de la guerra con Irán, cuando se situaba en el 3,97%. En el mismo periodo, los bonos japoneses a diez años se negociaban con una rentabilidad del 3,095%.
En el mercado de divisas en Asia, el lunes, el dólar estadounidense subió hasta 157,69 yenes japoneses desde 157,19 yenes. El euro se cambiaba a 1,1388 dólares, apenas sin variación desde 1,1393 dólares.
El precio del oro retrocedió más de un 2%, con el lingote negociándose en torno a 4.220 dólares (unos 3.709 euros) la onza.