La Fiscalía alemana acusa al antiguo colaborador de August Hanning de haberle facilitado durante años información secreta del BND a cambio de dinero, que habría sido utilizada en actividades privadas de consultoría vinculadas a Azerbaiyán.
Una segunda persona ha sido detenida en uno de los mayores escándalos de espionaje de la historia reciente de Alemania. Tras el arresto del exjefe del Servicio Federal de Inteligencia (BND) August Hanning, de 80 años, las autoridades han detenido también a Manfred D., de 64 años, el colaborador de confianza del antiguo responsable de los servicios secretos.
La Fiscalía Federal acusa a ambos de haber utilizado durante años secretos de Estado para actividades privadas de consultoría y en beneficio de un país extranjero, concretamente Azerbaiyán. Manfred D. se encuentra ya en prisión preventiva, mientras que Hanning ha comparecido ante el juez de instrucción.
¿Qué ha pasado?
La Policía ha detenido a un segundo sospechoso en el caso. Se trata de Manfred D., quien fue jefe de gabinete de August Hanning. Ambos se conocen desde finales de la década de 1990 y trabajaron estrechamente durante años en el Servicio Federal de Inteligencia (BND) y en el Ministerio del Interior.
Según la Fiscalía, Manfred D. habría obtenido información y documentos secretos del BND y se los habría facilitado a Hanning a cambio de dinero. El acuerdo se remontaría a 2010 y habría continuado durante años. Hanning habría utilizado posteriormente esa información confidencial en sus actividades privadas de consultoría, entre ellas la elaboración de un análisis para Azerbaiyán.
La fiscal Ines Peterson explicó que, presuntamente, ambos llegaron a un acuerdo en la primavera de 2010 para que Manfred D. proporcionara de forma continuada a Hanning información de valor procedente del Servicio Federal de Inteligencia a cambio de dinero.
Para recabar pruebas, los investigadores intervinieron durante meses las comunicaciones de Manfred D. e instalaron dispositivos de escucha en dependencias vinculadas al sospechoso. Hanning está siendo investigado por presuntos delitos graves, entre ellos alta traición y espionaje. Manfred D., por su parte, está acusado de complicidad y se encuentra ya en prisión preventiva.