Como no se espera que ningún partido logre la mayoría absoluta, podrían seguir semanas de negociaciones de coalición tras unos comicios muy vigilados en las capitales europeas.
Las elecciones en Israel se han presentado muy igualadas cuando los votantes han acudido hoy a las urnas, con los últimos sondeos que sitúan al primer ministro, Benjamín Netanyahu, empatado con su principal rival centrista, Gadi Eisenkot.
Se trata de las primeras elecciones generales en el país desde el ataque del 7 de octubre de 2023 liderado por Hamás. Unas 7,3 millones de personas tienen derecho a voto, entre ellas cientos de miles que depositan su papeleta por primera vez, mientras que se cree que decenas de miles de israelíes residentes en el extranjero han volado de regreso al país para participar.
Netanyahu, de 77 años, es el primer ministro que más tiempo ha ejercido el cargo en la historia de Israel, tras haberlo ocupado de forma intermitente durante más de 19 años. Ha centrado su campaña en su gestión de la seguridad y en su estrecha relación con el presidente estadounidense, Donald Trump, y sostiene que es quien está en mejor posición para mantener el país a salvo.
Eisenkot, de 66 años, ex jefe militar y recién llegado a la política, lidera el partido Yashar y un bloque informal que va desde la derecha hasta el centroizquierda. Ha prometido abrir una investigación estatal independiente sobre los fallos de seguridad en torno al ataque del 7 de octubre, algo a lo que el actual Gobierno se ha resistido.
Los votantes en los colegios electorales han reflejado esa división. "Es un hombre que no tiene miedo de tomar decisiones", dijo Zipporah Bennett, de 85 años, al explicar su apoyo a Netanyahu. En Jerusalén, Alexandra, de 65 años, afirmó: "Quiero un cambio en nuestro país".
Los partidos de mayoría árabe, que representan en torno al 21% de la población, podrían convertirse en árbitros de la formación de Gobierno si el resultado es tan ajustado como se prevé, aunque ninguno de los dos principales candidatos ha dicho públicamente que esté dispuesto a pactar con ellos.
La votación está siendo seguida con atención en Europa. La Unión Europea (UE) es el principal socio comercial de Israel, pero las relaciones se han resentido por la guerra en Gaza. En abril, España, Irlanda y Eslovenia retomaron el intento de suspender el Acuerdo de Asociación UE-Israel en una reunión de ministros de Exteriores, pero Alemania e Italia frenaron la iniciativa.
Los analistas advierten de que sustituir a Netanyahu no implicaría necesariamente un giro respecto a las políticas que alimentan las críticas europeas, y señalan que Eisenkot se ha opuesto a la creación de un Estado palestino. Sí ha prometido, en cambio, actuar con contundencia contra los colonos violentos.
Los colegios electorales cerrarán a las 22:00 hora local. Los resultados definitivos podrían tardar varios días, y no se espera que ningún partido se acerque a los 61 escaños necesarios para una mayoría en la Knéset, de 120 miembros, por lo que las negociaciones para formar coalición podrían prolongarse durante semanas o incluso meses.