El caso Kuciak tumba al Gobierno eslovaco

Eslovaquia busca una salida a la crisis en la que está inmersa con la dimisión del primer ministro. El presidente Andrej Kiska ha aceptado la renuncia del Robert Fico y ha encargado a su segundo, el también socialdemócrata Peter Pellegrini la formación de un nuevo Gobierno. El detonante fue el asesinato del periodista Jan Kuciak y su novia el pasado 25 de febrero, cuando el primero, de 27 años, estaba investigando los lazos de la organización mafiosa de la N'Draghetta con círculos próximos al jefe de Gobierno.
De esta forma, se aleja la posibilidad de unos nuevos comicios y de la ruptura del tripartito que rige el país y del que también forman parte nacionalistas y húngaros moderados. El crimen desató las mayores protestas en el país desde la caída del régimen comunista. La oposición ha criticado además que Kuciak no tuviera escolta a pesar de haber sido amenazado y había promovido una moción de censura que ahora, ha admitido, ya no tiene sentido.