Euronews ya no es accesible en Internet Explorer. Microsoft no actualiza este navegador y no admite las últimas mejoras técnicas. Le recomendamos que utilice otro navegador, como Edge, Safari, Google Chrome o Mozilla Firefox.
Última hora

Las dificultades que se enfrentan los españoles para votar desde el extranjero

Las dificultades que se enfrentan los españoles para votar desde el extranjero
Euronews logo
Tamaño de texto Aa Aa

Los españoles lo tienen difícil para votar desde el extranjero. Hace falta estar muy motivado.

Una de las colas que se forman en estas fechas electorales se encuentra frente al consulado de Bruselas. Y todavía no vienen a votar sino sencillamente a inscribirse o a verificar si figuran en las listas. Muchos de ellos no están contentos, como Olga Caballo, ciudana residente en Bélgica para quien todo este proceso no es nada fácil:

"Yo vivo en Gante, he necesitado una hora para llegar hasta aquí, luego otra hora para volver, perdiendo horas de trabajo. Además sin asegurarte de que al final te va a llegar el voto. Así que bueno, no es nada fácil".

La ley que obliga a rogar el voto se ha convertido en un obstáculo. Entró en vigor en 2011 y desde entonces la participación ha caído en picado, tal y como explica Alicia Gabán, activista del movimiento ciudadano Marea Granate:

"A los datos me remito. Solamente vota el 5 por ciento del electorado que vivimos en el exterior y ha caído el voto desde el exterior en un 85 por ciento en los últimos procesos electorales".

Los más de dos millones de españoles que residen en el extranjero tienen que afrontar una larga serie de trámites burocráticos para poder votar. Y los plazos para conseguirlo son ajustados. Por lo que a menudo no se llega a tiempo, tal y como ha verificado Ana Lázaro, corresponsal de Euronews en Bruselas:

"Yo misma al hacer este reportaje me he dado cuenta de que también voy a tener problemas para votar. Me inscribí hace un mes aquí, en el consulado español de Bruselas... ya no llego a tiempo para las españolas y después de haber presentado esta reclamación tal vez lo consiga para las europeas".

Esta es la carrera de obstáculos que hay que superar para votar desde el extranjero:

Primero hay que estar inscrito en el consulado. Se abre entonces un periodo para verificar que todo esta en orden y en caso contario reclamar. Después hay que rellenar los formularios para solicitar el voto, que se puede hacer por vía informática. Se reciben después las papeletas en casa, esperando que lleguen a tiempo. Y finalmente se vota.

La reforma de la ley electoral se aprobó con el objetivo de evitar el fraude electoral tras constatarse errores en el censo. Pero algunos, como Miguel Urbán, eurodiputado de Podemos, sospechan que podría ocultar intenciones de carácter político:

"¿Por qué se hace justamente en 2011? El 2011 es cuando se dan los mayores índices de gente joven que se ve obligada a exiliarse de nuestro país por razones económicas, porque estamos viviendo uno de los peores momentos de la crisis económica. Y es precisamente entonces cuando se limita la participación política electoral de esos jóvenes".

En algunos países, como Filandia han encontrado fórmulas mucho mas sencillas. El día de las elecciones generales finlandesas los ciudadanos residentes en el extranjero no tuvieron que pasar por ningún trámite previo, sencillamente acudieron a votar a su consulado más próximo.

Heini Huotarinen, responsable de la logística electoral en la embajada de Finlandia en Bruselas lo que deben hacer los ciudadanos fineses:

"No necesitas registrarte de antemano, simplemente vienes con tu pasaporte o carné de identidad y te diriges a la mesa electoral".

Es cierto que no se puede comparar la población de España con la de Finlandia. Pero con voluntad política, los ciudadanos deberían poder recuperar un derecho fundamental. Votar.