Última hora
This content is not available in your region

¿Es el plan de deuda pública de Nueva Zelanda una ventana al futuro financiero de Europa?

¿Es el plan de deuda pública de Nueva Zelanda una ventana al futuro financiero de Europa?
Derechos de autor  AP
Tamaño de texto Aa Aa

Nueva Zelanda anunció el jueves que su deuda pública se duplicará con creces en los próximos tres años, ya que dio a conocer un plan de inversión masiva para mitigar el impacto económico de la pandemia COVID-19.

La nación insular invertirá 50.000 millones de dólares neozelandeses (27.700 millones de euros) durante los próximos cuatro años para impulsar la economía. Como resultado, se espera que la deuda pública se dispare del 20% del Producto Interior Bruto (PIB) al 54% en 2023.

Pero Nueva Zelanda no es ni mucho menos el único país que espera que su deuda pública se vea afectada por la pandemia.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) predijo el mes pasado que "se espera que los equilibrios fiscales en 2020 se deterioren en casi todos los países, con expansiones considerables estimadas en Estados Unidos, China y varias economías europeas y asiáticas".

Así pues, se espera que la zona euro vea aumentar su deuda pública bruta en relación con el PIB del 84,1% en 2019 al 97,4% este año.

¿Qué es la deuda pública?

La salud de una economía se mide, principalmente, a través de su PIB, que representa el valor total de lo que el país produjo en bienes y servicios durante un período de tiempo determinado. Incluye todo el consumo privado y público, el gasto público, las inversiones, el mundo de la construcción y la balanza comercial exterior, tanto si el país ha exportado más de lo que ha importado.

La relación deuda/PIB, por lo tanto, calcula lo que un país debe en comparación con lo que produce e indica la capacidad de un país para pagar su deuda.

Por lo general, cuanto más alta sea la relación deuda/PIB, más altos serán los tipos de interés de los bonos del Estado - el instrumento que los países utilizan para recaudar dinero.

¿Por qué está subiendo?

Países de todo el mundo tomaron medidas drásticas para contener la propagación de la mortal pandemia del COVID-19. Se introdujeron confinamientos en todos los continentes, se limitó la capacidad de la gente para moverse y reunirse, paralizando sectores enteros y sometiendo a los sistemas de salud a una intensa presión.

Los gobiernos de todo el mundo han tenido que desvelar planes de inversión masiva para evitar que las empresas se hundan y los trabajadores pierdan sus empleos.

Según el think tank de Bruegel, el Gobierno federal alemán anunció medidas de apoyo por valor de más de 1.400 mil millones de euros, mientras que Francia, Italia, Reino Unido y Estados Unidos presentaron respectivamente 620 mil millones, 781 mil millones, 520 mil millones y 3.000 mil millones de euros.

¿Cuánto aumentará en la UE?

Esto es lo que el FMI pronosticó en su Monitor Fiscal publicado el mes pasado.

Grecia e Italia seguirán siendo los países más endeudados, con una relación deuda/PIB de Atenas que se espera que aumente del 179,2% al 200,8%.

Bélgica, Chipre, Francia, Portugal y España se prevé que crucen el umbral del 100%.

¿Qué significa realmente?

"A corto plazo significa muy poco", explicó Antonio Fatas, profesor de economía en la escuela de negocios INSEAD, a Euronews.

"Veremos aumentar la deuda pública, pero a los tipos de interés actuales esto supondrá un coste mínimo para las finanzas públicas", continuó.

Pero, subrayó, todavía existen riesgos, entre ellos "que algunos gobiernos sean percibidos como insolventes y tengamos una crisis de deuda soberana o que políticamente el aumento de la deuda desencadene una demanda de austeridad (esto sería una mala noticia para la economía europea)".

La buena noticia es que las economías europeas están ahora mejor preparadas para hacer frente a estos vientos en contra, debido a la crisis financiera de 2008-2012. Las tasas de interés bajas se han convertido en la norma y deberían permanecer ahí "durante mucho tiempo" mientras que el Banco Central Europeo "está mejor preparado (económica y políticamente) para mantener los mercados en calma", dijo Fatas.

Para él, el aumento de la deuda pública no tendrá, por tanto, ningún efecto sobre el crecimiento a medio plazo.

Además, dado que el aumento de la deuda es el resultado de las políticas fiscales destinadas a impulsar la economía, debería dar lugar a "más empleos, mayores ingresos y un aumento del consumo".

"La deuda en sí misma no tiene un impacto directo en el consumidor", destacó.