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Islandia se prepara para una erupción del volcán Grímsvötn, 1.500 terremotos en 24 horas

Imagen de archivo de la última erupción del volcán Grimsvotn en mayo de 2011
Imagen de archivo de la última erupción del volcán Grimsvotn en mayo de 2011   -   Derechos de autor  BJORN ODDSSON/AFP
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Algo se mueve bajo el suelo de Islandia. En los últimos días la actividad sísmica no ha dejado de aumentar y los científicos avisan que todo apunta a una erupción del volcán Grímsvötn, el más activo de la isla boreal, aunque no pueden saber si es cuestión de días, semanas o meses.

La última vez que despertó, en 2011, provocó la cancelación de un millar de vuelos en el norte de Europa y las cenizas llegaron hasta el Reino Unido.

Los expertos de la Oficina Meteorológica Nacional están midiendo altos niveles de dióxido de azufre, lo que indica la presencia de magma a poca profundidad. Además se ha detectado actividad geotérmica inusual. Algunos científicos sugieren que la actividad del volcán Grímsvötn suele verse favorecida por el derretimiento de los glaciares. La erupción de 2011 tuvo lugar a finales de mayo.

La presión de la acumulación de agua en su lago favorecería las erupciones.

Al ser un volcán situado bajo un glaciar sus erupciones suelen estar acompañadas de inundaciones importantes.

Sin embargo por el momento la oficina meteorológica mantiene el volcán en "codigo verde" en el la terminología internacional de aviación.

Actividad sísmica incesante desde el viernes

En el otro extremo de la isla, en la costa norte, se han registrado tres terremotos de más de 5 grados de magnitud en los últimos cuatro días. Uno de ellos se sintió en Reykjavík, la capital, a 265 km de distancia.

En las últimas 24 horas se han registrado 1.500 terremotos, 60 de ellos de una magnitud de más de 3 grados. Desde que empezó esta crisis se contabilizan ya 4.000 terremotos, según la agencia.

El epicentro de este "enjambre" sísmico, que se prevé que continúe en los próximos días, se encuentra a 20 kilómetros de la costa de Siglufjördur, un pequeño pueblo de unas 1.200 almas en la costa septentrional de Islandia. Y a unas pocas docenas de kilómetros de Akureyri, la segunda ciudad más grande de Islandia con casi 20.000 habitantes.

Hasta ahora no se han registrado lesiones o daños importantes, sólo se han observado deslizamientos de tierra y caídas de rocas cerca del epicentro, en zonas de fuerte pendiente. Sin embargo se han recibido centenares de llamadas de testigos que veían temblar la tierra.

Una tierra de fuego y hielo

La región se ve regularmente sacudida por terremotos: situada en la zona de la fractura de Tjörnes, esta falla geológicamente activa consiste en una serie de zonas tectónicas y volcánicas en movimiento.

El último evento de este tipo se registró en 2012-13. El terremoto más intenso de la zona se remonta a 1755, con - según estudios realizados mucho más tarde - temblores de magnitud 7.

Estos eventos tuvieron lugar mientras parte del país ya estaba bajo vigilancia: desde enero, una serie de terremotos han estado sacudiendo la zona alrededor de Grindavik, cerca de las aguas termales azules que todos hemos visto alguna vez en las fotografías de los viajeros. En esta zona la actividad volcániva preocupaba más porque está muy cerca del aeropuerto.

Los expertos no esperan una erupción tan violenta como la del volcán Eyjafjöll en 2010, que paralizó el espacio aéreo europeo durante semanas con más de 100.000 vuelos anulados y ocho millones de viajeros bloqueados.