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Covid: el Consejo de Estado francés mantiene la mascarilla obligatoria en las grandes ciudades

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Por Lauren Chadwick  & Rafa Cereceda
Mujeres frente al museo Palacio de Tokio de París, este sábado 5 de septiembre
Mujeres frente al museo Palacio de Tokio de París, este sábado 5 de septiembre   -   Derechos de autor  Francois Mori/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved
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Las mascarillas pueden ser obligatorias en una ciudad densamente poblada siempre que haya múltiples áreas con alto riesgo de contagio por COVID-19, según ha sentenciado el domingo el Consejo de Estado de Francia.

El veredicto del Consejo de Estado, una suerte de Tribunal Supremo, fue requerido por el Ministro de Sanidad de Francia después de que los Tribunales Administrativos del Bajo Rin y Lyon hubieran puesto en tela de juicio la legislación sobre el uso obligatorio de mascarillas como un atentado a la libertad individual.

Los tribunales dieron un plazo límite a los prefectos para que reformulasen la legislación bajo la amenaza de anularla automáticamente.

El Gobierno temía que crease jurisprudencia creando un efecto dominó que habría tumbado las leyes de uso de mascarilla obligatoria en todas las ciudades francesas así que acudió al Consejo de Estado para frenar el debate.

La Corte Suprema de Francia, que asesora al gobierno en las labores legislativas, ha fallado que las mascarillas pueden ser impuestas "en grandes áreas si el mandato es coherente y fácil de aplicar para los ciudadanos".

Es decir, acepta la obligatoriedad en el caso de grandes ciudades como Lyon y Estrasburgo pero reconoce, como el Tribunal Administrativo, que en ciudades y zonas menos densamente pobladas las áreas deben ser "limitadas - y justificadas - por la existencia de múltiples zonas con alto riesgo de contaminación".

El Tribunal Adminsitrativo de la ciudad de Lyon, siguiendo la estela del del Bajo Rin, dijo en un comunicado publicado el viernes que la ampliación del mandato de utilización de máscaras a toda la ciudad era demasiado "general y absoluta" y que, por lo tanto, interfería con "la libertad de ir y venir y los derechos de todos en cuanto a su libertad personal".

Un grupo de libertad civil llamado "Les Essentialistes" presentó el caso contra las autoridades argumentando que los decretos de la mascarilla eran desproporcionados e ineficientes.

El Tribunal Supremo de Francia dice que los perímetros de uso obligatorio de la mascarilla deben ser "suficientemente grandes" para que quede claro para los ciudadanos y para que no se quiten la mascarilla varias veces.

El fallo llega cuando el departamento del Ródano, donde se encuentra Lyon, registró unos 400 nuevos casos de coronavirus por día la semana pasada. La tasa de incidencia también se ha disparado, subiendo a un ritmo justo por detrás de París y Marsella, con 112 nuevos casos por cada 100.000 personas.

La zona es uno de los 28 departamentos franceses que es una "zona roja" con más de 50 nuevos casos por cada 100.000 personas.

Francia ha sido uno de los países más afectados por COVID-19 y registró un máximo histórico en el número de casos reportados diariamente el viernes, con un total de 8.975.

El gobierno ha dicho que le gustaría hacer todo lo posible para evitar un segundo confinamiento, incluyendo la imposición de restricciones locales si es necesario.

Al principio de la crisis, los funcionarios franceses, como otros funcionarios occidentales, insistieron repetidamente en que las mascarillas eran inútiles para protegerse de COVID-19 en la población general, un movimiento que algunos dicen que ha llevado a la incoherencia en su estrategia post-confinamiento.

Desde entonces, los científicos han dicho que las mascarillas ayudan a proteger a los demás evitando que las gotas sean transmitidas por personas que pueden no saber que tienen COVID-19.

Las mascarillas son obligatorias en los espacios interiores cerrados en Francia desde el 18 de julio, pero no fue hasta agosto y septiembre que comenzó a ser obligatoria en los espacios públicos exteriores, después de constatar un aumento significativo de los casos de COVID-19 en todo el país.

Perfil de los antimascarilla franceses

Precisamente este lunes el instituto Jean Jaurès ha publicado un "perfil de los antimascarillas" en Francia.

Según el estudio, los miembros de este movimiento incipiente en Francia tienen un mayor nivel de estudios que la media. Son en su mayoría mujeres, son adeptos de las teorías de la conspiración y en general muy escépticos con las políticas gubernamentales.

Lo que destaca sobre todo, es que la inmensa mayoría rechaza también las vacunas. Un 94% no se vacunaría si hubiera una vacuna disponible contra el COVID-19. La gran mayoría apoya al profesor Didier Raoult, defensor del uso de hidroxicloroquina contra el COVID-19 y muy crítico con algunas de las políticas sanitarias del Gobierno.

  • El 36% son de un nivel socioeconómico alto
  • Media de edad de 50 años
  • El 29% se declaran a la derecha del espectro político
  • El 87% tienen una buena opinión sobre Didier Raoult
  • El 63% son mujeres
  • El nivel educativo medio es con estudios superiores
  • El 57% apoyan a los chalecos amarillos
  • El 94% rechazarían vacunarse contra el coronavirus