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India sigue batiendo el récord mundial de casos diarios de COVID: ¿Cómo se perdió el control?

Camas en el interior de un estadio cubierto convertido en centro de tratamiento de emergencias COVID-19 tras el aumento del número de casos positivos de coronavirus en Srinaga
Camas en el interior de un estadio cubierto convertido en centro de tratamiento de emergencias COVID-19 tras el aumento del número de casos positivos de coronavirus en Srinaga   -   Derechos de autor  AP Photo/ Dar Yasin
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La última oleada de infecciones por COVID-19 en la India ha batido repetidamente los récords diarios mundiales. Esto ha dado lugar a numerosas historias estremecedoras, ya sea de crematorios desbordados, de personas que mueren antes de llegar a recibir un tratamiento o de quienes se ven obligados a mendigar literalmente las bombonas de oxígeno.

Este miércoles, esta nación de 1.300 millones de habitantes se convirtió en el cuarto país del mundo en superar los 200.000 muertos por la pandemia. Este panorama es especialmente sombrío cuando los expertos recuerdan que es probable que la enorme cifra oficial de muertos esté infravalorada.

"India lo celebró demasiado pronto debido a que durante cinco meses se redujeron las infecciones y a la gran capacidad de vacunación", dijo a Euronews Shahid Jameel, virólogo y director de la Escuela Trivedi de Biociencias de la Universidad de Ashoka.

Según él, la caída fue, en última instancia, una "confluencia de múltiples factores", entre ellos el de las dudas sobre las vacunas.

"Nos pilló desprevenidos", dijo.

¿Cómo ha sucedido esto?

Según Jameel, hay tres factores clave que impulsan el último aumento: la complacencia, las variantes y los "grandes eventos de propagación".

La complacencia existe a nivel individual, gubernamental y de políticas públicas, dijo, mientras que el desarrollo de más variantes infecciosas supone un peligro adicional, ya que podrían "romper la inmunidad existente".

Las variantes que actualmente preocupan son la Kent B117, que se ha extendido rápidamente por el Reino Unido y decenas de otros países, así como la variante B.1.617, que se detectó por primera vez en la India. Este miércoles, la OMS ha advertido de que la variante india podría ser más contagiosa y resistente a las vacunas.

Mientras tanto, los grandes eventos planificados sin aplicar medidas de distanciamiento social y uso de mascarillas también han cargado con la culpa de la nueva ola.

Entre ellos se encuentran los eventos que "han cobrado impulso", dijo Jameel, señalando las grandes bodas, los partidos de críquet, las elecciones estatales y las fiestas religiosas.

En marzo, millones de hindúes se reunieron a orillas del Ganges para celebrar el festival Kumbh Mela, y muchos de ellos no siguieron las medidas de protección frente a la COVID.

¿Ha alcanzado la India su pico de infecciones?

Todavía no. A pesar de que ya se han alcanzado máximos de más de 300.000 casos diarios, se espera que esta cifra siga aumentando.

Los expertos creen que el número de casos empezará a estabilizarse hacia la segunda semana de mayo, cuando las infecciones alcancen entre 500.000 y 900.000 al día.

"La mayor preocupación es que el sistema sanitario está desbordado", dijo Jameel. "Las camas de los hospitales, el oxígeno, las UCI y, lo que es más importante, el personal sanitario, están al límite. Esto ya está provocando una mortalidad superior a la que el virus es capaz de provocar".

¿Tendrá India que recurrir a la vacunación para salir de esta situación?

La vacunación es sólo una parte para aplanar la curva, como se ha hecho en otros países del mundo golpeados por la pandemia.

Entre ellas, la vuelta a los cierres locales que garantizan el apoyo a los medios de subsistencia, junto con el cumplimiento de las mascarillas. Jameel dijo que esto era una parte "esencial" para aplanar la curva, pero señaló que la densa población de la India dificulta la distancia de seguridad.