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Ómicron pone en alerta al mundo | El G7 se reúne de urgencia por la nueva variante de la COVID

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Por Carmen Menéndez
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Gente con mascarilla en Regent Street, Londres, Reino Unido
Gente con mascarilla en Regent Street, Londres, Reino Unido   -   Derechos de autor  Alberto Pezzali/Copyright 2021 The Associated Press. All rights reserved

El mundo vuelve a estar en vilo debido a la nueva variante ómicron del coronavirus. El Reino Unido ha convocado para este lunes una reunión de urgencia de los ministros de Sanidad del G7, las siete economías más desarrolladas del planeta, para tratar de la evolución de esta variante, que presenta una cifra récord de mutaciones, una treintena en total, y para la que aún se desconoce si serán efectivas las vacunas y tratamientos existentes.

La Unión Europea, el Reino Unido y Estados Unidos han puesto coto a los vuelos procedentes de África austral, donde surgió ómicron, lo que no ha impedido que cada vez sean más los países que detectan casos en su territorio, entre ellos Canadá, Australia, Dinamarca, Alemania o Italia.

Estamos preocupados por la nueva variante
Hugo de Jonge
Ministro de Sanidad de Países Bajos

El ministro de Sanidad de Países Bajos, donde ya se han registrado al menos 13 contagios de la nueva variante, ha expresado su inquietud.

_"Estamos preocupados porque algunos expertos piensan que esa variante podría ser más peligrosa. Esa es la razón por la que la Organización Mundial de la Salud la calificó de "variante preocupante" -_afirma el ministro Hugo de Jonge-. Aún no tenemos mucha información al respecto, no sabemos si puede hacer que la gente enferme más ni cómo afecta a la inmunidad de las personas vacunadas o curadas, pero estamos preocupados".

Sudáfrica, que advirtió la semana pasada de la aparición de la variante ómicron, se arrepiente ahora de haberlo hecho. El país se ha encontrado de la noche a la mañana aislado del mundo sin que, en su opinión, haya aún datos científicos suficientes que justifiquen la alarma.

"Los síntomas son muy leves - asegura Angelilque Coetzee, presidenta de la Asociación Médica de Sudáfrica-. Hasta ahora no tengo constancia de que ninguno de mis colegas haya tenido que poner oxígeno a ninguno de sus pacientes".

Pero el mundo, escarmentado por la COVID-19, ha preferido esta vez prevenir que curar. En especial Europa, convertida de nuevo en epicentro de los contagios y, con ellos, de las restricciones, para desconsuelo de una población hastiada por una pandemia que parece no tener fin.