Las memorias de Enrique de Inglaterra salen a la luz por error antes de tiempo

Access to the comments Comentarios
Por Euronews  con EFE, TVE
Harry: La entrevista en ITV1 e ITVX a las 21.00 horas el 8 de enero
Harry: La entrevista en ITV1 e ITVX a las 21.00 horas el 8 de enero   -   Derechos de autor  AP

¿Un error o una inteligente estrategia de marketing? La filtración de la autobiografía de Enrique de Inglaterra ha multiplicado su publicidad.

El jueves algunas librerías como esta en Madrid los pusieron a la venta por error. La librera de Jarcha explica que vendió el único ejemplar que tenían por un fallo informático que lo marcó como disponible en su web. Solo se dieron cuenta del error al recibir un aluvión de llamadas pidiendo ejemplares.

La nota sobre el paquete que prohibía su venta antes del 10 de enero no impidió que varios periodistas se hicieran con un ejemplar en español y revelaran parte de su contenido.

El libro, que saldrá a la venta oficialmente el próximo martes, corre el riesgo de distanciar aún más a los dos hermanos (Guillermo y Harry) tras la filtración de indiscreciones sobre una vida familiar llena de contrastes.

Celos de las nueras

En esas memorias, según apunta la prensa británica que ha tenido acceso al libro, el príncipe Enrique afirma que su padre, el rey Carlos III, se sentía celoso (antes de acceder al trono) ante la posibilidad de que sus nueras, Meghan y Catalina, le robaran protagonismo.

El entonces príncipe de Gales se mostró reacio a apoyar económicamente a los duques de Sussex e incluso a los de Cambridge, Guillermo -ahora primero en la línea de sucesión- y Catalina.

Enrique, que actualmente vive en Estados Unidos, explica que, antes de casarse con Meghan, su padre le preguntó si ella seguiría trabajando como actriz y, cuando él le dijo que no porque seguramente se trasladaría a vivir al Reino Unido, el hoy rey le advirtió de que "no había dinero de sobra" para mantenerla.

En su libro titulado en español "En la sombra", el hijo menor de Carlos y Diana duda de estas presuntas dificultades financieras al concluir que la finca de su progenitor en el ducado inglés de Cornualles es "tremendamente lucrativa".

Interpreta entonces que lo que no quería Carlos es que una "nueva y resplandeciente" miembro de la monarquía, Meghan, "le robara el protagonismo", según la prensa británica.

Enrique argumenta que su padre ya había experimentado antes esta sensación y no le gustaba, en aparente alusión a la popularidad de Diana, fallecida en accidente de coche en 1997.

En otra parte del libro, el príncipe revela también que a Carlos no le gustaba que Guillermo y Catalina recibieran demasiada atención de los medios de comunicación, y asegura que en 2015 manifestó su descontento con la cobertura que recibían.

"Willy (Guille) hacía todo lo que él quería y, a veces, no quería que hiciera mucho, porque a mi padre y a Camilla no les gustaba que Willy y Kate recibieran demasiada publicidad", escribe, de acuerdo con la prensa británica.

Afirma que, antes de un compromiso público en particular, el personal de Carlos insistió en que Catalina no fuera fotografiada sosteniendo una raqueta de tenis, ya que, aduce, "sin duda ese tipo de foto habría sacado a papá y a Camilla de todas las portadas".

Los medios británicos han publicado en los últimos días múltiples revelaciones extraídas de la biografía de Enrique y de las entrevistas que ha concedido a cadenas estadounidenses y a la británica ITV, que la difunde en su totalidad este domingo.

Entre otras cosas, se ha publicado que Guillermo agredió físicamente a Enrique tras mantener una discusión sobre Meghan; que Enrique mató a 25 talibanes como piloto de helicópteros en Afganistán; que perdió la virginidad a los 17 años con una mujer mayor fuera de un pub lleno de gente; que consumió cocaína a los 17 y setas mágicas a los 31; y que se le congeló el pene en un viaje a la Antártida.

Además, según la prensa, Enrique dice que ambos hermanos imploraron a su padre que no se casara con Camila; que Carlos ni siquiera le abrazó cuando le comunicó la muerte de su madre y que fueron Guillermo y Catalina los que le animaron a ponerse un disfraz de nazi en una fiesta en 2005.