Donald Trump habló con Delcy Rodríguez y defendió la tutela estadounidense sobre Venezuela. Además, se reúne con María Corina Machado, en un contexto marcado por nuevas incautaciones de petroleros y homenajes de Cuba a sus agentes muertos en Caracas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este miércoles que mantuvo una conversación telefónica con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a la que definió como "productiva y cortés". Según explicó, la llamada fue larga y permitió abordar una amplia agenda de asuntos, entre ellos petróleo, minerales, comercio y seguridad regional. Trump sostuvo que la relación con Venezuela "va bien" y reiteró que Washington mantiene una tutela sobre el Gobierno venezolano.
La conversación se produjo tras la captura y traslado a Nueva York del expresidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, el pasado 3 de enero. Después de ese operativo, Rodríguez, hasta entonces vicepresidenta, asumió la presidencia interina. La dirigente venezolana compareció junto a su hermano, Jorge Rodríguez, jefe negociador del Gobierno, y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, para calificar también el intercambio con Trump como respetuoso y útil.
Incautación de petroleros y refuerzo del bloqueo en el Caribe
De forma paralela a los contactos políticos, Estados Unidos ha intensificado su presión sobre el sector petrolero venezolano. La Guardia Costera incautó este jueves en el Caribe al petrolero Verónica, acusado de violar el bloqueo impuesto por Washington al crudo venezolano. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, informó de que el abordaje se realizó a primera hora del día y en coordinación con los departamentos de Defensa, Estado y Justicia.
Según las autoridades estadounidenses, el Verónica formaba parte de la denominada 'flota fantasma' y había transitado previamente por aguas venezolanas. Este es el sexto operativo desde que la Administración de Trump inició las incautaciones sistemáticas de buques sancionados en el Caribe. Las acciones se enmarcan en la operación Lanza del Sur, con la que EE.UU. ha reforzado desde agosto su presencia naval y aérea en la región. En semanas recientes también fueron interceptados el buque de bandera rusa Marinera y los petroleros Olina, M/T Sophia, Centuries y Skipper.
Cuba rinde homenaje a los agentes muertos en Caracas
Cuba despidió este jueves con honores a 32 agentes de seguridad que murieron durante el operativo militar estadounidense en Caracas para capturar a Nicolás Maduro. Los fallecidos, que integraban el primer círculo de seguridad personal del líder chavista, fueron promovidos de grado de manera póstuma. La Habana reconoció oficialmente la presencia de personal cubano en el aparato de seguridad venezolano, algo que hasta ahora no había confirmado de forma pública.
El presidente, Miguel Díaz-Canel, afirmó que los agentes cumplían misiones a solicitud de las autoridades venezolanas y que murieron en combate directo o como consecuencia de bombardeos. El Gobierno cubano organizó una serie de homenajes que incluyen ceremonias oficiales, una marcha popular y una concentración en la Tribuna Antimperialista, frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana. Venezuela no ha divulgado el balance total de víctimas de la intervención militar, por lo que se desconoce qué proporción representan los 32 cubanos fallecidos.
Reunión de Trump con María Corina Machado
En este contexto, Donald Trump recibe en la Casa Blanca a la líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado. Trump había señalado días antes que sería "un honor" recibirla. La dirigente busca mantener una línea directa con Washington en un momento en el que el diálogo entre Estados Unidos y el Ejecutivo encabezado por Delcy Rodríguez se ha intensificado.
Machado salió de Venezuela tras meses de clandestinidad con apoyo logístico estadounidense y, desde entonces, ha mantenido una agenda internacional discreta. El encuentro en la Casa Blanca se produce mientras la Administración estadounidense insiste en la necesidad de garantizar la estabilidad política en Venezuela y de ordenar su producción petrolera bajo un marco controlado por Washington, ejes centrales de su actual política hacia el país sudamericano.