Una grabación sin verificar atribuida a Delcy Rodríguez expone un supuesto ultimátum de militares estadounidenses. El audio reabre el debate sobre la injerencia de Washington mientras el chavismo niega acusaciones de pactos secretos con EE.UU.
Venezuela atraviesa un nuevo episodio de turbulencia política tras la difusión de una grabación atribuida a Delcy Rodríguez, presidenta interina del país. En el material filtrado, cuya veracidad no ha sido confirmada por fuentes independientes, se escucha a una voz que supuestamente corresponde a la mandataria relatando un episodio de presión directa por parte de tropas estadounidenses.
"Nos dieron 15 minutos para responder, si no nos iban a matar. Y frente a la información que nos habían dicho que los habían asesinado, y no que estaban secuestrados, nosotros dijimos que estábamos listos para correr la misma suerte", se oye en la grabación. El contexto del supuesto ultimátum no queda claro en el audio, aunque parece referirse a momentos críticos del actual conflicto político venezolano.
La aparición de este material ha generado reacciones divididas. Dentro del país, sectores opositores lo interpretan como evidencia de la fragilidad del Gobierno. Fuera de Venezuela, analistas debaten sobre el nivel de participación real de Estados Unidos en la crisis interna. Hasta el momento, ni Delcy Rodríguez ni autoridades estadounidenses han emitido declaraciones oficiales sobre el contenido del audio.
Acusaciones de traición y defensa de la lealtad chavista
Paralelamente a la filtración del audio, circulan versiones que apuntan a contactos entre Delcy Rodríguez y funcionarios estadounidenses antes y después de la presunta captura de Nicolás Maduro. Desde el oficialismo califican estas informaciones como parte de una estrategia mediática destinada a dividir al chavismo.
Diosdado Cabello, una de las figuras más influyentes del movimiento, respondió a las acusaciones durante un acto masivo en Caracas. "Todo el pueblo, y aquí no va a haber más traición. Estamos en la calle hoy para celebrar la lealtad absoluta con el hermano presidente, Nicolás Maduro, y con Cilia Flores", declaró ante una multitud de seguidores. Su discurso buscó cerrar filas en torno al liderazgo de Maduro y rechazar cualquier insinuación de negociaciones con Washington.
El ministro de Interior reforzó ese mensaje al exigir "unidad absoluta" y vincular la lucha política a la liberación de Maduro y su esposa, retenidos según la versión oficial por Estados Unidos. Sin embargo, estas declaraciones chocan con los rumores sobre conversaciones discretas entre sectores del poder venezolano y el Gobierno estadounidense.
Panorama regional incierto y posibles sanciones
Han pasado tres semanas desde la supuesta operación contra Maduro, pero la situación regional no se ha aclarado. En Estados Unidos, el expresidente Donald Trump evalúa, según su entorno, la posibilidad de imponer un bloqueo total al petróleo venezolano que abastece a Cuba. Una medida de ese calibre tendría repercusiones económicas significativas en el Caribe y profundizaría el aislamiento de Venezuela.
Mientras tanto, el país permanece en un limbo de versiones contradictorias. La falta de confirmaciones oficiales y la proliferación de información no verificada complican cualquier análisis. El escenario inmediato dependerá de cómo respondan los actores involucrados y de si emergen nuevas pruebas que aclaren los hechos.