John Ratcliffe abre un canal directo con el chavismo operativo mientras el Gobierno de Trump evalúa el control de la industria. La central de inteligencia busca garantizar la seguridad en la entrega del poder.
El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe, ha aterrizado este jueves en la capital venezolana para reunirse con Delcy Rodríguez, actual presidenta interina del país tras el derrocamiento de Nicolás Maduro.
Según fuentes de la agencia citadas por 'The New York Times' y 'Reuters', el encuentro ha servido para coordinar la lucha contra el narcotráfico, especialmente contra bandas como el 'Tren de Aragua', y sentar las bases de una colaboración económica que asegure el flujo de crudo hacia Estados Unidos.
La CIA y el apuntalamiento de la "opción Rodríguez"
La presencia de Ratcliffe en Caracas no es casual. Un informe secreto de la inteligencia estadounidense habría sido determinante para que elGobierno de Donald Trump decidiera respaldar a Delcy Rodríguez, exvicepresidenta de Maduro, en lugar de a la líder opositora María Corina Machado.
El análisis de la CIA sugiere que mantener gran parte del Ejecutivo actual, pero bajo la tutela de Washington, es la vía más rápida para garantizar la estabilidad a corto plazo y evitar un vacío de poder. La CIA también ha sido la pieza maestra en la operación que terminó con la captura de Maduro el pasado tres de enero.
Según revelaciones recientes de 'CNN', la agencia instaló un equipo encubierto en agosto para monitorizar cada movimiento del líder venezolano, contando con informantes de alto rango dentro de las fuerzas militares y el propio círculo íntimo del palacio presidencial.
El polémico obsequio de Machado en el Despacho Oval
Mientras el director de la CIA negociaba en Caracas, la líder opositora María Corina Machado se reunía con Trump en Washington. En un gesto puramente simbólico, Machado entregó al presidente estadounidense su medalla del Premio Nobel de la Paz como "reconocimiento a su compromiso con la libertad de Venezuela".
A pesar del gesto, la Casa Blanca ha enfriado las expectativas de Machado. La portavoz Karoline Leavitt describió el encuentro como una "evaluación realista" y el propio Trump ha manifestado dudas sobre la capacidad de la líder de 'Vente Venezuela' para liderar el país, argumentando que "no tiene el respeto" necesario dentro de las estructuras de poder actuales. Por ahora, el Gobierno estadounidense no ha fijado un calendario para nuevas elecciones, priorizando el control operativo sobre el democrático.
Venezuela bajo el mandato de Washington
Donald Trump ha sido tajante al afirmar que su administración básicamente "gobernará" Venezuela durante la transición. El objetivo central es la toma de control de la producción petrolera, que ya está reportando precios un 30% superiores para las empresas estadounidenses tras la intervención militar.
El despliegue de la flota en el Caribe y la llegada de agentes federales forman parte de una estrategia de intervención directa que Trump justifica como necesaria para eliminar los refugios de adversarios de Estados Unidos en el hemisferio occidental. Por su parte, Delcy Rodríguez, a pesar de sus críticas iniciales por el "secuestro" de Maduro, parece haber aceptado las condiciones de Washington a cambio de mantenerse al frente de la gestión diaria del país, abriendo la industria petrolera a la inversión extranjera masiva.