El consejero delegado de DTEK advirtió desde Davos de la grave crisis energética que sufre Ucrania tras los ataques rusos, con miles de edificios sin calefacción, temperaturas extremas y un país que afronta el invierno en "modo supervivencia".
El consejero delegado del mayor proveedor de energía de Ucrania, DTEK, se encuentra en Davos, donde habló con 'Euronews' sobre lo que un alto el fuego energético podría significar para la población ucraniana.
Las declaraciones de Maksym Timchenko se producen un día después de que el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, advirtiera de que unos 4.000 edificios de la capital, Kiev, seguían sin calefacción y que gran parte de la ciudad permanecía sin electricidad tras los ataques rusos de principios de semana.
"Hemos pasado tres inviernos y pasaremos el cuarto durante la guerra, pero la pregunta es: ¿A qué precio? ¿A qué nivel de sufrimiento para nuestro pueblo?", señaló Timchenko.
"La situación es extremadamente difícil. Necesitamos apoyo, necesitamos ayuda. Por eso mantenemos aquí numerosas reuniones con empresas energéticas y otras partes interesadas que pueden respaldarnos en esta situación de emergencia. Ahora mismo estamos, literalmente, en modo supervivencia".
Rusia ha atacado de forma reiterada las infraestructuras energéticas ucranianas a lo largo de los casi cuatro años de guerra. Sin embargo, Kiev asegura que este invierno está siendo el más duro hasta la fecha, con cientos de drones y misiles rusos poniendo a prueba las defensas aéreas durante un periodo de frío especialmente intenso.
La situación sigue siendo crítica en todo el país, incluidas las regiones de Sumy, Chernígov, Dnipró y Járkov, añadió Zelenski. La semana pasada, el presidente ucraniano declaró el 'estado de emergencia' en el sector energético, lo que ha llevado al cierre de escuelas en Kiev, al apagado del alumbrado público y a que cerca de medio millón de residentes hayan abandonado la capital.
Según el Ministerio de Sanidad, más de 1.000 ucranianos han sido hospitalizados por congelación e hipotermia en los últimos 30 días, y advirtió de que la situación podría "volverse amenazadora si bajan aún más las temperaturas o empeoran las condiciones meteorológicas".
Alemania calificó los ataques aéreos rusos contra infraestructuras energéticas durante el invierno como "crímenes de guerra". Timchenko instó a otros países a ver en Ucrania un ejemplo de la importancia de proteger las infraestructuras energéticas, especialmente en los meses más fríos.
"Nunca se ha visto un nivel de destrucción del sistema energético como el que estamos viviendo en Ucrania, al menos en la historia moderna. Por eso es tan difícil de comprender, no solo para el público en general, sino incluso para los especialistas en energía y los directivos del sector", afirmó a 'Euronews'.
Con temperaturas de hasta 20 grados bajo cero en Kiev, Ucrania atraviesa uno de los inviernos más fríos de los últimos años, lo que agrava las dificultades de la población casi cuatro años después de que Rusia lanzara su invasión a gran escala. Las autoridades de Kiev han instalado cientos de tiendas de campaña por toda la ciudad, donde los ciudadanos pueden resguardarse del frío y recibir comida y bebida caliente.
Desde el inicio de la invasión, Rusia ha atacado el sistema energético ucraniano, en lo que Kiev considera un intento de minar la moral y debilitar la resistencia del país. El Kremlin sostiene que solo ataca instalaciones militares y responsabiliza a Kiev de la prolongación de la guerra por negarse a aceptar sus exigencias de paz.
El Tribunal Penal Internacional ha emitido órdenes de detención contra dos altos mandos militares rusos por los ataques contra la red energética ucraniana.