La droga entraba por Ceuta, ciudad autónoma española situada en el norte de África, a través de un complejo narcotúnel con raíles y vagones. Las autoridades han caracterizado el entramado como la "red de redes del hachís".
La Policía Nacional ha desarticulado una de las mayores organizaciones de tráfico de drogas de los últimos años tras localizar en Ceuta una compleja infraestructura subterránea destinada a introducir toneladas de hachís en España desde Marruecos.
"Una amplia operación de la Policía Nacional contra la denominada por los investigadores "red de redes del hachís" ha permitido localizar en Ceuta una compleja infraestructura subterránea destinada a introducir toneladas de estupefaciente en nuestro país", informaron las autoridades en un comunicado.
El hallazgo del narcotúnel, oculto bajo una nave industrial y camuflado tras un refrigerador insonorizado de grandes dimensiones, permitió a los agentes desmantelar un corredor soterrado al servicio de organizaciones criminales internacionales.
El túnel presentaba un diseño "laberíntico" con tres niveles: un pozo de descenso, una cámara intermedia para almacenar los fardos y una línea final que conectaba con Marruecos. Contaba con sistemas de raíles, vagones, poleas y grúas capaces de mover palets de hachís, lo que permitía trasladar la droga "sin contacto visual directo entre los participantes en el alijo", según el comunicado policial.
Para mantenerlo operativo, la red había instalado potentes bombas de achique y un sofisticado sistema de insonorización que servían para evitar levantar sospechas pese a la presencia de agua subterránea.
La investigación, iniciada en febrero de 2025, permitió identificar a los líderes de la organización: uno operaba desde Marruecos, considerado el "narcoarquitecto" y "patrón de los túneles", presuntamente vinculado a otra infraestructura similar descubierta el año pasado; el otro dirigía las operaciones desde Ceuta, donde se negociaban los envíos y se cerraban los acuerdos, y era el propietario de la droga intervenida.
A lo largo de los meses, los agentes fueron documentando la capacidad logística del grupo para mover grandes cargamentos a través de distintas rutas. Entre las aprehensiones destacan 510 kilos de hachís tras un incendio en una vivienda del barrio del Príncipe, 432 kilos en Cabrerizas Altas y un alijo de 15 toneladas incautado en junio en Almería dentro de un tráiler procedente de Nador.
La red también recurrió a embarcaciones de alta velocidad para introducir droga por las costas andaluzas y el río Guadalquivir, y llegó a explorar rutas hacia Galicia mediante pesqueros.
Con todas las pruebas reunidas, se activó un amplio operativo con más de 250 agentes desplegados en Andalucía, Galicia y Ceuta. El balance final asciende a 27 detenidos y más de 17 toneladas de droga intervenida, así como 1,43 millones de euros en efectivo , 66 equipos de comunicación y 15 vehículos de lujo incautados.