La Policía turca reprimió con gases lacrimógenos a quienes intentaban marchar hacia la plaza Taksim durante el 1 de mayo, Día del Trabajador, en Estambul. Las autoridades bloquearon accesos y realizaron unas 350 detenciones en distintos puntos de la ciudad.
La Policía turca ha intervenido con gases lacrimógenos contra manifestantes que intentaban marchar hacia la plaza Taksim durante las protestas del 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo y la Solidaridad, celebradas el viernes en Estambul. Decenas de personas fueron detenidas en distintos puntos de la ciudad, especialmente en el barrio de Mecidiyeköy, donde se produjeron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
Entre los arrestados se encontraban miembros del Partido de la Liberación Popular (HKP), tanto quienes intentaban llegar a Taksim desde Beşiktaş como aquellos que partían desde la plaza de Mecidiyeköy. Las autoridades habían prohibido las concentraciones en Taksim y desplegado amplios dispositivos de seguridad, bloqueando los accesos con barricadas y vehículos antidisturbios.
En Mecidiyeköy, zona fuertemente vigilada, la Policía utilizó también gas pimienta contra manifestantes, incluidos miembros del Partido de los Trabajadores de Turquía (TİP), que intentaban avanzar hacia las barricadas. Según informaciones, el grupo en el que se encontraban los diputados Erkan Baş y Ahmet Şık resultó especialmente afectado por los gases.
Las intervenciones policiales se prolongaron durante toda la jornada en diferentes puntos de la ciudad. Entre los detenidos se encontraba también Başaran Aksu, representante de la organización sindical Umut-Sen, quien declaró antes de su arresto: "No se puede prohibir una plaza a los trabajadores de Turquía. Es un espacio público utilizado para todo tipo de actos, pero se niega a obreros, trabajadores y personas desfavorecidas".
Asimismo, 40 miembros del colectivo Kaldıraç fueron detenidos mientras marchaban por el Puente de los Mártires del 15 de julio. Antes de su arresto, el grupo compartió imágenes en redes sociales con el mensaje: "Marchamos hacia Taksim frente a calles cerradas y barricadas. El 1 de mayo pertenece a Taksim". Según la Asociación de Abogados Contemporáneos (ÇHD), el número total de detenidos en Estambul ascendía a aproximadamente 350 a las 13:18.
Las autoridades habían anunciado previamente la adopción de "amplias medidas de seguridad" con motivo del 1 de mayo. El Gobierno de Estambul justificó las restricciones alegando convocatorias de protestas "ilegales" en redes sociales. Como resultado, se limitaron los accesos en numerosos distritos, entre ellos Beyoğlu, Beşiktaş, Şişli, Fatih, Kadıköy y Kartal, y se interrumpieron servicios de transporte público, incluyendo varias líneas de metro, funiculares y tranvías.
La importancia histórica y política de Taksim
La plaza Taksim es uno de los lugares más simbólicos para el movimiento obrero en Turquía. Su relevancia se remonta al 1 de mayo de 1977, cuando un atentado durante una multitudinaria celebración causó la muerte de decenas de personas.
Desde entonces, Taksim ha ocupado un lugar central en la memoria colectiva y en las reivindicaciones sindicales y políticas. A lo largo de los años, su uso para celebrar el Día del Trabajo ha sido objeto de constantes controversias entre organizaciones sociales y autoridades.
Aunque los sindicatos consideran la plaza como el espacio tradicional para las celebraciones del 1 de mayo, las autoridades han prohibido en numerosas ocasiones las concentraciones alegando motivos de seguridad. Por ello, los llamamientos a marchar hacia Taksim no solo responden al deseo de conmemorar esta fecha, sino también a una reivindicación del derecho de reunión y manifestación.
La última celebración multitudinaria autorizada en la plaza tuvo lugar en 2012. Posteriormente, en 2023, el Tribunal Constitucional de Turquía dictaminó que la prohibición de las celebraciones en 2014 y 2015 vulneró derechos fundamentales.