El BERD financia la primera planta a gran escala de tratamiento de oro refractario en Kazajistán, que permite explotar reservas antes inaccesibles y refuerza la industria minera local.
El Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) financia la primera planta de gran escala de Kazajistán para procesar mineral de oro refractario, una inversión que ayudará al país a aprovechar reservas hasta ahora inaccesibles y a ampliar el procesamiento de minerales dentro de sus fronteras.
En torno a la mitad de los recursos de oro de Kazajistán se encuentran en minerales refractarios que no pueden tratarse con métodos convencionales.
El banco concede un préstamo de 255 millones de euros para apoyar la construcción del complejo hidrometalúrgico Ertis, basado en oxidación a presión, en la región de Pavlodar. Desarrollada por la compañía Solidcore Resources, la instalación podrá procesar hasta 278.500 toneladas anuales de concentrado de oro.
Cuando esté terminado, se espera que el proyecto cree un nuevo segmento metalúrgico en Kazajistán, que aumentará la producción de alto valor añadido en un sector minero que aporta alrededor del 12% del PIB y representa cerca de un tercio de las exportaciones de materias primas del país.
Con la incorporación de la tecnología de oxidación a presión, la nueva planta permitirá por primera vez procesar estos minerales complejos dentro del país, creará la infraestructura necesaria para desarrollar yacimientos hasta ahora inaccesibles, reforzará la competitividad de Kazajistán y ampliará su potencial de suministro de minerales.
"Esta inversión es importante por el valor añadido que genera y porque permite a Kazajistán subir en la cadena de valor", declaró a Euronews la presidenta del BERD, Odile Renaud-Basso.
Atraer más inversión hacia el procesamiento
Renaud-Basso señaló que el proyecto de Pavlodar podría abrir la puerta a nuevas inversiones en el sector del procesamiento de minerales de Kazajistán, pero advirtió de que serán necesarias reformas continuadas para atraer a inversores internacionales.
Destacó la estabilidad regulatoria y una mayor transparencia de los datos como prioridades clave para los inversores.
Según Renaud-Basso, la demanda de minerales críticos procesados se mantendrá elevada a medida que los países desarrollen la inteligencia artificial, las infraestructuras digitales y las tecnologías de energía limpia.
"Los minerales críticos son esenciales para la inteligencia artificial y la digitalización", afirmó, y añadió que el aumento de la demanda mundial sigue respaldando oportunidades de inversión en todo el sector.
Explicó que la planta de Pavlodar podría ser la primera de una cartera más amplia de proyectos industriales de procesamiento.
"Esperamos encontrar los socios adecuados y los proyectos adecuados para seguir invirtiendo", señaló.
La cartera de inversiones se mantiene sólida
Aunque el volumen anual de inversión del BERD en Kazajistán ha bajado de 913 millones de euros en 2024 a 378 millones hasta ahora este año, Renaud-Basso explicó que esta disminución refleja el calendario de los grandes proyectos más que un menor interés de los inversores.
"Esto demuestra hasta qué punto la cartera puede ser volátil. Tenemos algunos grandes proyectos que han pasado del año pasado a este", dijo.
El BERD prevé que su inversión total en Kazajistán alcance en torno a 1.300 millones de euros a final de año, respaldada por proyectos en energías renovables, infraestructuras de transporte, agua y desarrollo del sector privado.
La inversión acumulada del banco en Kazajistán supera ya los 11.000 millones de euros, repartidos en más de 340 proyectos, lo que lo convierte en uno de los mayores inversores institucionales del país.
La inteligencia artificial, apoyo para la industria y la logística
Más allá de la minería, Renaud-Basso considera que la inteligencia artificial tendrá un papel cada vez mayor en el desarrollo económico de Kazajistán.
Se refirió al trabajo del BERD en el Corredor Medio, donde el banco ha recomendado utilizar la inteligencia artificial para modernizar los procedimientos aduaneros, mejorar la gestión fronteriza y aumentar la eficiencia del transporte de mercancías a lo largo de la ruta comercial que conecta Europa y Asia.
Renaud-Basso afirmó que Kazajistán está bien situado para aprovechar la inteligencia artificial gracias al firme apoyo del Gobierno, a la expansión de las infraestructuras digitales y a un ecosistema de innovación en crecimiento.
Mientras el país busca consolidarse como un centro regional de inteligencia artificial y seguir escalando en la cadena de valor de los minerales, el BERD considera que tanto la inversión industrial como la continuidad de las reformas regulatorias serán esenciales para mantener un crecimiento sostenido a largo plazo.