Kazajistán apuesta por la inteligencia artificial para reducir las desigualdades educativas y aliviar la carga administrativa del profesorado, en el marco de una estrategia más amplia para impulsar una economía digital.
La iniciativa de Kazajistán para incorporar la inteligencia artificial en las escuelas busca reducir la brecha entre la educación urbana y rural ampliando el acceso a herramientas de aprendizaje modernas en todo el país.
Como primer paso antes de extender el programa a todo el país, el Gobierno dotará a 500 escuelas rurales con escasez de personal docente de internet de alta velocidad y tecnología moderna. Los docentes podrán llegar a las aulas más remotas mediante clases en directo por Internet y lecciones grabadas, mientras que una plataforma nacional de IA personalizará el aprendizaje, hará un seguimiento del progreso de los alumnos e identificará a quienes necesiten apoyo adicional.
Las autoridades esperan que, de aquí a 2029, el programa reduzca el número de alumnos con bajo rendimiento, alivie la carga administrativa del profesorado y amplíe el aprendizaje personalizado en todo el país.