Estas dos ciudades y Caldas imponen el estado de emergencia ante las numerosas estructuras dañadas 'a posteriori' del seísmo de 7,4 grados para evitar saqueos y facilitar la labor de los servicios de Emergencia.
La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales informa de un balance de un mínimo de 132 fallecidos y 570 heridos en los departamentos afectados por el terremoto de 7,4 grados -y sus posteriores réplicas- de este lunes.
El Cauca y Risaralda, situadas al oeste del conocido como Eje Cafetero, son las regiones más afectadas en cuanto a víctimas, según informa 'El Espectador', con al menos 60 y 15 muertos respectivamente, a los que se suman unos 13 en el Chocó. Otras de las regiones afectadas son Caldas y Quindío.
El epicentro ha tenido lugar en San José del Palmar, al sudeste del Chocó, limitando con el Valle del Cauca y Risaralda y a una distancia equidistante de las ciudades de Cali y Medellín, siendo esta primera la más afectada en sus infraestructuras. Los sismógrafos informan que el desastre natural se ha originado en el interior de la placa de Nazca, a unos 103 kilómetros de profundidad. Esta se hunde bajo la placa sudamericana que genera la cordillera de los Andes, provocando fricciones y este tipo de eventos naturales.
Abelardo de la Espriella, que recientemente estrenó su cargo como presidente de Colombia, se trasladó durante la tarde del lunes a Quibdó, capital del departamento del Chocó, y posteriormente a Cali. Como parte del refuerzo de las labores de emergencia, esta última ciudad recibirá 60 rescatistas procedentes de Bogotá y otros 32 integrantes de las Fuerzas Militares.
El dirigente de ultraderecha ha comunicado que los representantes del Gobierno lideren los puestos de mando unificados en las zonas afectadas, con los departamentos cediendo sus competencias en la materia. "No quiero ruedas sueltas", ha declarado el mandatario, que se desplazará en los próximos días al Eje Cafetero. "La información sale desde la Presidencia de la República; de ninguna otra entidad del Estado colombiano".
Cali, Pereira y Caldas imponen un toque de queda
La capital del Valle del Cauca ha decretado un toque de queda entre las 20:00 del lunes y las 6:00 de este martes y la militarización de la ciudad ante la emergencia, que ha dejado numerosas estructuras afectadas en Cali.
El alcalde, Alejandro Eder, ha justificado la medida para permitir que los organismos de socorro concentren sus esfuerzos en la búsqueda y rescate de aquellas personas que puedan permanecer atrapadas entre los escombros. "Tenemos amenazas de saqueo, por eso he ordenado el toque de queda y la militarización de Cali", ha asegurado Eder, quien pidió a los ciudadanos informar de cualquier intento de saqueo o situación de inseguridad.
Su homólogo en la ciudad colombiana de Pereira, Mauricio Salazar, también declaró el lunes un toque de queda para evitar saqueos. "Desde hoy a la 18:00 hemos decretado toque de queda hasta las 5:00 para proteger el comercio de la ciudad. Este toque de queda será en el centro, en la Comuna Universidad y en el subcentro Cuba", ha explicado el mandatario del consistorio principal de Risaralda.
En Caldas, el gobernador Henry Gutiérrez Angel también ha optado por imponer el toque de queda para evitar saqueos y proteger a la población.
En los inicios del terremoto, esta zona sufrió un apagón de electricidad y de cobertura celular. Hasta seis terminales aéreas del oeste del país (Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura) permanecen con las operaciones suspendidas. El temblor llegó a notarse en países aledaños, pero muy alejados del epicentro del seísmo, como Ecuador o Panamá.
Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum ha expresado su solidaridad con Colombia y aseguró que su país está dispuesto a prestar el apoyo que sea necesario ante la emergencia. Medios mexicanos informan de que la mandataria morenista ha puesto a disposición de las autoridades colombianas la ayuda que pueda ser requerida.
A estos mensajes se suma María Corina Machado, que trasladó su solidaridad a los afectados y destacó la experiencia de los venezolanos ante este tipo de catástrofes. "Conocemos de primera mano lo vital que resulta la solidaridad internacional ante una tragedia de esta magnitud", escribió la líder opositora 'de facto' en el exilio. Este terremoto se produce después de dos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados en la costa venezolana a finales de junio. Aquellos seísmos destruyeron cientos de edificios y causaron la muerte de más de 5.000 personas.
Desde España, Pedro Sánchez también ha trasmitido su solidaridad con el país y ha ofrecido la ayuda necesaria. Por el momento no hay reportes de ciudadanos españoles entre las víctimas mortales, aunque el recuento es aún preliminar.