Desde Barcelona, donde participa en la Cumbre en Defensa de la Democracia, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que existan tensiones diplomáticas con Madrid, pero defendió la importancia para México de que "se reconozca la fuerza de los pueblos originarios".
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, negó este jueves que exista o haya existido una "crisis diplomática" con España, en sus primeras declaraciones durante su primer viaje oficial al país, con motivo de su participación en la Cumbre en Defensa de la Democracia, que se celebra en Barcelona.
"No es crisis diplomática, nunca la ha habido", afirmó a su llegada a la cumbre de líderes progresistas que el presidente Pedro Sánchez ha organizado este fin de semana, al ser preguntada por el estado de las relaciones bilaterales tras el reciente reconocimiento del rey Felipe VI del "mucho abuso" cometido durante la conquista de las Américas.
El monarca defendió, no obstante, analizar ese periodo "en su justo contexto" y sin "excesivo presentismo moral", en un gesto interpretado como un acercamiento a México tras años de reclamaciones para reconocer el daño causado a los pueblos originarios.
Ese reconocimiento se suma a pasos previos del Gobierno español en la misma línea y ha sido valorado en México como un avance simbólico. En este contexto, Sheinbaum optó por rebajar el tono y cerrar la puerta a cualquier lectura de crisis, insistiendo en que el diálogo histórico y la cooperación política pueden avanzar sin tensiones diplomáticas.
Sheinbaum subrayó que el eje del diálogo histórico no es la confrontación, sino el reconocimiento. "Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria", señaló, restando importancia a las interpretaciones sobre un supuesto enfriamiento de las relaciones entre ambos países.
Las palabras de Lincoln frente a las aspiraciones de Trump
La presidenta se mostró "contenta" de estar en Barcelona y enmarcó su presencia en la cumbre en la defensa de los valores democráticos, que muchos han interpretado como un encuentro frente a las políticas del presidente Donald Trump, citando a Abraham Lincoln: "La democracia es el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo".
Este viernes el presidente Sánchez y su homólogo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, celebraron el primer encuentro bilateral de la Cumbre, el cual reunió a las delegaciones de ambos Ejecutivos en el Palacio de Pedralbes.
"Frente a la confrontación y las guerras estamos trasladando un mensaje de cooperación, de apertura, de confianza mutua y prosperidad compartida", afirmó Sánchez tras el encuentro, unas palabras interpretadas como un claro mensaje al presidente estadounidense.
Sin embargo, ya el sábado, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, al ser preguntado directamente si el de Barcelona era un encuentro organizado específicamente contra Trump, se mostró más conciliador: "Es una cumbre por una alternativa en el mundo; 'por', no 'contra'. Se trata de una especie de faro que, en medio de la confusión y de la equivocación y el desorden global -peligroso para toda la humanidad- coloca una línea, una especie de flecha, que sigue un rumbo; el rumbo de la vida, no el rumbo de la muerte".