La alta representante ha rechazado los rumores de un enviado especial para dialogar con Rusia y dijo que la UE "no será nunca un mediador neutral entre Moscú y Kiev", reiterando así su apoyo a Ucrania.
La Unión Europea no pretende ejercer de organismo mediador entre Ucrania y Rusia ni tratar de sustituir a Estados Unidos en el proceso de paz, afirmó la alta representante, Kaja Kallas, en pleno debate sobre si el bloque debe nombrar un enviado especial.
Esta cuestión, altamente polémica, que ha dividido profundamente a los Estados miembros y alimentado intensas especulaciones sobre posibles candidatos, fue el principal punto del orden del día en la reunión informal de ministros de Exteriores celebrada el jueves en Lemesos, Chipre.
"Una cosa está muy clara: Europa nunca será un mediador neutral entre Rusia y Ucrania, porque estamos del lado de Ucrania y defendemos nuestros propios intereses de seguridad", afirmó Kallas al término del encuentro.
"No podemos ser neutrales, tratando a ambas partes por igual, porque nos hemos situado claramente del lado de Ucrania". Ucrania, sostuvo, necesita a la UE para reequilibrar las negociaciones y arrancar concesiones a la parte rusa.
El proceso liderado por Estados Unidos está congelado desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, que ha absorbido por completo la energía diplomática de la Casa Blanca y ha dejado a Ucrania en un segundo plano. Sin embargo, este bloqueo no significa que la UE vaya a limitarse a ocupar el lugar de Estados Unidos.
"Todos nuestros esfuerzos tienen que ser complementarios a los esfuerzos de Estados Unidos. Y los ministros también han sido muy claros al respecto", explicó Kallas. "No venimos a sustituir a Estados Unidos, sino a abordar las cuestiones que ellos no han tratado en estas conversaciones".
Andrii Sybiha pide la desmilitarización de Zaporiyia y corredores humanitarios
Kiev está cada vez más frustrada por el estancamiento de las negociaciones y ha pedido públicamente a los europeos que adopten un enfoque más activo. El ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, que viajó a Chipre para la reunión, afirmó que la UE debería centrarse en "pasos concretos y realizables", como la desmilitarización de la central nuclear de Zaporiyia y la creación de corredores humanitarios.
"No tenemos que empezar por elegir a una persona o un grupo que lidere este esfuerzo", señaló. "Tenemos que aclarar el mandato, y este debe representar una única voz europea".
En medio de esta exasperación, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sugirió que el proceso de paz podría reanudarse pronto tras semanas de inactividad. "Estados Unidos está dispuesto y preparado para hacer todo lo que esté en su mano para facilitar el fin de esta guerra, y confiamos en que en algún momento se presente esa oportunidad", declaró Rubio.
Concesiones y líneas rojas
La reunión del jueves en Chipre rebajó sensiblemente las expectativas en torno a la posibilidad de nombrar un enviado especial de la UE para entablar contactos directos con Rusia.
El presidente de Finlandia, Alexander Stubb, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, el ex primer ministro italiano Mario Draghi y la ex canciller alemana Angela Merkel figuran entre los nombres barajados para un puesto de alto riesgo.
En su lugar, señaló Kallas, la UE debería centrarse en articular una posición común que detalle las concesiones que Rusia debe hacer en la mesa de negociación, las condiciones que deben cumplirse y las líneas rojas que no se pueden traspasar.
Entre ellas figurarían la no aceptación de los territorios ocupados por Rusia, el fin de las operaciones de sabotaje, los ciberataques, la injerencia electoral y las violaciones del espacio aéreo, el pago de reparaciones, la devolución de los niños ucranianos secuestrados, la liberación de los periodistas y la retirada de las tropas rusas de Georgia y Moldavia.
Los 27 Estados miembros tendrían que respaldar el texto por unanimidad
También deberían contemplarse limitaciones a la capacidad de rearme de Rusia, añadió Kallas, especialmente si el acuerdo de paz fija un techo para el tamaño del Ejército ucraniano, como insinuaban borradores anteriores.
La alta representante ha recopilado estas concesiones en un documento confidencial que se debate desde febrero y que sigue actualizándose. No está claro si los 27 Estados miembros llegarán a respaldar el texto por unanimidad.
Sobre toda esta conversación planea el incesante bombardeo ruso contra zonas civiles de Ucrania. El pasado fin de semana, Rusia lanzó un ataque a gran escala contra Kiev, en el que destruyó edificios residenciales, supermercados, instalaciones energéticas e incluso el Museo de Chernóbil.
A este mortal ataque le siguió una advertencia del Kremlin de que los ciudadanos extranjeros, los diplomáticos y las organizaciones internacionales debían abandonar Kiev "lo antes posible". Los países de la UE convocaron a los embajadores rusos en señal de protesta por lo que consideraron un acto de intimidación.
"Las dinámicas de la guerra están cambiando a favor de Ucrania. Rusia está a la defensiva en el plano militar, económico y también diplomático. Pero como han demostrado los últimos ataques contra Kiev, Rusia sigue sin mostrar un interés genuino por la paz. La amenaza directa de Moscú de matar a diplomáticos extranjeros en Kiev es el anuncio público de un crimen de guerra", afirmó Kallas.