Donald Trump ha propuesto la idea de un "negocio conjunto" con Irán para establecer peajes en el estrecho de Ormuz. La Comisión Europea afirma que sería ilegal.
La Comisión Europea ha rechazado firmemente cualquier intento, por parte de Irán o Estados Unidos, de cobrar a los buques por cruzar el estrecho de Ormuz, al tiempo que admite que la decisión final sobre el pago de una tasa queda totalmente a discreción de las empresas afectadas.
"El derecho internacional establece la libertad de navegación, ¿qué significa eso? Significa que no hay pago ni peaje de ningún tipo", dijo un portavoz de la Comisión el jueves por la tarde en respuesta a una pregunta de 'Euronews'.
"El estrecho de Ormuz, como cualquier otra vía marítima, es un bien público para toda la humanidad, lo que significa que la navegación debe ser libre. La libertad de navegación debe ser restaurada".
El pulso se produce un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, despertara la inquietud en toda Europa al sugerir un "negocio conjunto" con Teherán para imponer un sistema de pago por paso en la vía marítima, vital para el tránsito de suministros de petróleo, gas y fertilizantes.
Planteando soluciones para reabrir la vía marítima
"Es una forma de protegerla, y también de protegerla de muchas otras personas", declaró Trump a 'ABC News'. "Es algo hermoso". Karoline Leavitt, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, dijo más tarde que "seguirían discutiendo la idea", pero subrayó que la "prioridad inmediata" era reabrir la vía marítima "sin ninguna limitación, ya sea en forma de peajes o de otro tipo".
Ormuz ha estado bajo el férreo control de Irán desde el inicio de los ataques estadounidense-israelíes el 28 de febrero, paralizando las cadenas de suministro y disparando los precios de la energía en todo el mundo.
Según Trump, el acuerdo de alto el fuego anunciado a principios de esta semana conduciría a la reapertura "segura" de Ormuz. Pero el estrecho paso volvió a cerrarse el miércoles después de que Israel lanzara ataques masivos contra Líbano, que Irán consideró una violación de su versión del plan de 10 puntos.
La Casa Blanca ha impugnado ferozmente el plan y ha dicho que Líbano estaba excluido de los términos acordados. El jueves, seguía reinando la confusión en Ormuz, y los datos de tráfico mostraban que sólo un puñado de barcos había logrado pasar.
Se calcula que unos 2.000 barcos y 20.000 marinos permanecen atrapados sin poder acceder al estrecho de Ormuz. Al parecer, Irán está aplicando un nuevo sistema que cobra a cada buque un dólar por barril de petróleo transportado a bordo. El pago puede hacerse en yuanes chinos o en criptodivisas, dos opciones que eluden la supervisión financiera occidental.
Bruselas rechaza cualquier propuesta de pago o peaje
Para Bruselas, ni el "negocio conjunto" de Trump ni el sistema iraní de 1 dólar por barril son aceptables porque contravienen la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM), que prohíbe taxativamente cobrar por el simple tránsito. Las tarifas sólo se permiten cuando se presta un servicio específico, como el acceso a puertos o el mantenimiento.
Aunque Estados Unidos e Irán son de los pocos países que no han ratificado la CNUDM, sus normas se han convertido en derecho consuetudinario en todo el mundo. A la pregunta de si las empresas europeas deben aceptar pagar o no acceder al estrecho de Ormuz, la Comisión dijo que la decisión deben tomarla los propios operadores privados, teniendo en cuenta sus "diversos intereses".
"Corresponde a las empresas y armadores afectados decidir si, a pesar de ello, quieren seguir pagando esta tasa", declaró a la prensa la portavoz jefe Paula Pinho. Los europeos han estado barajando planes para ayudar a proteger Ormuz, pero no se ha puesto nada concreto sobre la mesa. Teherán considera que la ruta marítima es su mayor baza y se resiste a hacer concesiones a menos que Washington le corresponda.