El ministro español José Manuel Albares visitó México para reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum y el canciller Roberto Velasco, cerrando así un distanciamiento diplomático, que se había prolongado durante varios años.
El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, completó esta semana una visita oficial de dos días a México que sirvió para escenificar, de forma tangible, el fin de una crisis diplomática que había tensado las relaciones entre ambos países desde el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
La disputa giraba en torno a la exigencia mexicana de una disculpa formal de la Corona española por los agravios de la conquista de América, una demanda que mantuvo las relaciones en un punto muerto durante años.
El pasado mes, el rey Felipe VI reconoció que durante la conquista hubo "mucho abuso", unas palabras que Sheinbaum recibió con satisfacción y que allanaron el camino para este reencuentro.
Una reunión que no estaba en la agenda
El encuentro más simbólico de la visita fue el que Albares mantuvo con la presidenta Claudia Sheinbaum en el Palacio Nacional, una cita que no figuraba en la agenda oficial. Ambos hablaron de cooperación bilateral y de la llegada de nuevas exposiciones mexicanas a España.
La propia Sheinbaum lo anunció en redes sociales junto a una fotografía del encuentro, en la que se veía a los equipos de los dos países reunidos.
La visita llega apenas unos días después de que Sheinbaum y el presidente Pedro Sánchez se hubieran visto en Barcelona, en lo que ya entonces se interpretó como el inicio de la normalización.
La firma del acta y "total normalidad"
El acto central de la gira fue la firma del Acta de la Comisión Binacional España-México junto al canciller Roberto Velasco, un gesto protocolario que ambas partes cargaron de significado político.
Velasco habló de construir "una nueva etapa" con España y subrayó que la relación bilateral "excede de lo cotidiano". Albares, por su parte, definió el viaje como uno realizado "con total normalidad" y destacó la acogida "franca y amistosa" que recibió.
"Es difícil encontrar en el planeta dos países con una relación tan estrecha y fraternal como España y México", afirmó el ministro en la rueda de prensa final celebrada en la residencia del embajador español.
Invitación del Rey a la Cumbre Iberoamericana
Albares también aprovechó el viaje para entregar en mano a Sheinbaum la invitación del rey Felipe VI a la Cumbre Iberoamericana, prevista para noviembre en Madrid. La presidenta mexicana no ha confirmado aún su asistencia a un encuentro al que también está convocada la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
En el plano cultural, el ministro inauguró la exposición 'La mitad del mundo', participó en actos en la Universidad Nacional Autónoma de México y visitó el Museo Nacional de Antropología, que recibió el Premio Princesa de Asturias de la Concordia en 2025.
También realizó una ofrenda floral ante la tumba de Lázaro Cárdenas, el presidente mexicano que acogió a miles de exiliados españoles tras la Guerra Civil, un gesto con una carga histórica difícil de ignorar.
La tensión entre ambos países había empezado con López Obrador, quien durante su mandato reclamó públicamente esa disculpa a la monarquía española. Sheinbaum mantuvo inicialmente esa posición al llegar al poder.
El deshielo comenzó a ser visible en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia celebrada en Barcelona, y se consolida ahora con esta visita a Ciudad de México, la tercera de Albares al país.