La temporada de incendios avanza en España con cerca de 50.000 hectáreas ya calcinadas. Cantabria concentra el mayor daño, junio ha sido el mes más destructivo y el país suma 14 grandes incendios forestales en lo que va de año.
Las cifras varían según quién las cuente. El Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), que trabaja con imágenes de satélite, calcula que en España se han quemado ya en torno a 50.000 hectáreas este año.
El Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) maneja un dato distinto, algo más bajo: 39.700 hectáreas hasta el 21 de junio, según los partes que le remiten las comunidades autónomas.
Miteco registra lo que cada región comunica oficialmente, EFFIS hace un seguimiento continuo desde el espacio. Juntas dan una idea más ajustada de lo que está pasando sobre el terreno.
Por ahora, junio se lleva el peor papel: 15.900 hectáreas ardieron solo ese mes, más que ningún otro en lo que va de 2026. Julio, en cambio, arrancó sin grandes fuegos reseñables, al menos hasta el momento en que se recogen estos datos.
Cantabria, en el centro del mapa
Si se mira provincia por provincia, Cantabria destaca sobre el resto: unas 15.500 hectáreas quemadas, la cifra más alta del país. No es la región que uno esperaría encontrar en ese puesto. Históricamente, Ourense, Zamora y León son las que arrastran los peores números año tras año, por su vegetación y su orografía.
Pero cada temporada tiene su propia lógica. Álava es otro caso llamativo: apenas 100 hectáreas quemadas, una cifra pequeña en términos absolutos, pero muy por encima de lo que le correspondería a estas alturas del calendario según su historial.
En cuanto a los incendios de mayor magnitud los que Miteco clasifica como grandes incendios forestales, con más de 500 hectáreas arrasadas, España ha registrado 14 en lo que va de año.
Los más recientes se han producido en la Costa Brava (el 3 de julio), San Bartolomé de la Torre y Villanueva de los Castillejos (Huelva), Alcampell (Huesca), Obejo (Córdoba) y Congosto (León).
Suman ya 353 los grandes incendios contabilizados en España en lo que va de siglo. Son pocos frente al total de fuegos que se declaran cada año, pero acaparan buena parte del daño y dejan cicatrices que tardan décadas en cerrarse.
Una temporada que también aprieta en Europa
El fenómeno no se limita a España. En el conjunto de la Unión Europea, la superficie quemada ronda ya las 130.400 hectáreas, un 16% por encima de lo habitual para estas fechas. Hay países donde el desvío es todavía mayor:
- Eslovaquia ha superado con creces su media histórica para esta época del año.
- Francia tiene múltiples focos activos.
- En Estonia la cifra se ha multiplicado por ocho respecto a lo esperado.
- Portugal ha activado el mecanismo de Protección Civil Europeo por incendios.
El patrón se repite temporada tras temporada: unos meses de relativa calma seguidos de picos que concentran buena parte del daño anual. Lo que queda por ver es si julio y agosto, los meses tradicionalmente más peligrosos, seguirán esa misma línea o si la marcarán con fuegos de mayor envergadura.