El diario gubernamental 'Kayhan' ha publicado en su portada un editorial con el titular: "Queremos la cabeza de Trump". El diputado ultraconservador iraní Hamid Rasaei pidió atacar con misiles el lugar donde se encuentra Donald Trump durante la cumbre de la OTAN en Turquía.
El presidente de Estados Unidos, al margen de la cumbre de la OTAN, respondió a las preguntas de los periodistas sobre las amenazas contra su vida y afirmó que el cargo de presidente es muy peligroso. Añadió: "Puede que yo tampoco siga aquí, soy su objetivo número uno".
Uno de los periodistas le preguntó por la posibilidad de que no utilizara el Air Force One, el avión presidencial estadounidense, al abandonar Turquía debido a la amenaza de Irán. Donald Trump respondió que este nuevo avión, un regalo de Qatar, tiene previsto volar hacia las bases estadounidenses en Europa.
Las preguntas al presidente de Estados Unidos sobre las amenazas contra su vida por parte de Irán se produjeron mientras en los últimos días, coincidiendo con las ceremonias fúnebres de Ali Jamenei, antiguo líder de la República Islámica, responsables iraníes pronunciaban discursos amenazantes contra Donald Trump.
Larijani a Qalibaf: "La venganza no es eso"
Mohammad Javad Larijani, político ultraconservador que perdió a su hermano Ali Larijani durante la guerra de 40 días, declaró: "La afrenta que se ha infligido a nuestro pueblo no es pequeña, al líder de este país lo han asesinado junto a su familia con ese crimen".
Criticó a Mohammad Baqer Qalibaf, principal negociador y presidente del Parlamento iraní, y afirmó: "El señor Qalibaf ha dicho que nuestra venganza es la victoria en la Jerusalén santa, pero la venganza no significa eso. Estas palabras quieren decir que no debemos tomar venganza y que debemos pasar a otros proyectos".
Mohammad Javad Larijani, una de las figuras más radicales de la República Islámica, añadió: "El significado de la venganza está claro, debemos elaborar una lista de todas las personas implicadas en estos crímenes y anunciar que, desde nuestro punto de vista, pueden ser ejecutadas legítimamente, incluso deberíamos fijar recompensas por sus cabezas".
Abbas Araqchi, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, también ha declarado: "No respondemos a la vulgaridad con vulgaridad, respondemos con hechos, sin temor y con la máxima valentía y coraje".
Gharibabadi: "Trump entiende mejor el lenguaje de la fuerza"
Kazem Gharibabadi, viceministro de Asuntos Exteriores iraní, ha señalado: "Con Trump, criminal y asesino, hay que hablar en su propio lenguaje, al parecer entiende mejor el lenguaje de la fuerza".
El diario ultraconservador y gubernamental 'Kayhan' también ha publicado en su portada un editorial con el titular: "Queremos la cabeza de Trump". Hosein Shariatmadari, director de este periódico y considerado próximo al círculo del poder, al aludir a la prohibición dictada por Ali Jamenei, antiguo líder iraní, de poseer armas nucleares, ha sostenido que la continuidad de esa doctrina dependerá de la opinión de Mojtaba Jamenei, nuevo líder de Irán.
Hamid Rasaei, diputado ultraconservador, también ha afirmado abiertamente: "Ahora que Donald Trump está a nuestro alcance y ha venido a Turquía para la cumbre de la OTAN, debemos, de manera oficial y sin ninguna duda, atacar con misiles el lugar donde se encuentra en Turquía".
Antes ya se habían instalado en las calles de Teherán vallas publicitarias con mensajes de venganza por la muerte de Ali Jamenei. La organización encargada de la oración del viernes en Irán ha anunciado además que el lema principal de estas ceremonias en todo el país será la "venganza" por la sangre de Ali Jamenei.