Un menor migrante marroquí viajó durante horas escondido en los bajos del autobús del Real Valladolid para salir de Ceuta. El joven cruzó el Estrecho en ferry hasta Algeciras y continuó oculto por carretera hasta que, cerca de Jerez y agotado, comenzó a pedir auxilio.
Los jugadores del Real Valladolid se llevaron una sorpresa durante el viaje de regreso desde Ceuta tras disputar su partido contra la AD Ceuta este fin de semana, cuando comenzaron a escuchar gritos de auxilio procedentes de los bajos del autobús en el que viajaban.
Durante horas, un menor marroquí había viajado escondido bajo el vehículo, primero durante la travesía en ferry entre Ceuta y Algeciras y después por carretera en dirección a Valladolid. El joven comenzó a pedir ayuda al quedarse sin fuerzas cuando el autobús se encontraba cerca de Jerez.
Los jugadores avisaron a otros integrantes de la expedición que viajaban en un segundo vehículo. Estos contactaron con la Guardia Civil y solicitaron una ambulancia para atender al menor.
Escondido durante la travesía en ferry
Los hechos ocurrieron durante el regreso del Real Valladolid después de su encuentro contra la AD Ceuta, según medios locales. El menor se había ocultado en los bajos del autobús antes de que el vehículo embarcara en el ferry que une Ceuta con Algeciras. Su presencia no fue detectada durante los controles y permaneció allí durante los aproximadamente 45 minutos que duró la travesía.
Al desembarcar en Algeciras, continuó oculto mientras el autobús emprendía el viaje hacia Valladolid. Aguantó más de una hora por carretera hasta que, cerca de Jerez y cada vez más agotado, comenzó a pedir auxilio. La expedición se detuvo en una estación de servicio, donde el joven recibió agua, comida y ropa mientras esperaban la llegada de los servicios de emergencia.
El médico del Valladolid atendió al menor
El médico del primer equipo del Real Valladolid, Alberto López Moreno, atendió al joven y lo mantuvo inmovilizado hasta la llegada de la ambulancia. El menor estaba consciente, aunque se quejaba de un fuerte dolor de espalda.
La comunicación también fue complicada. El joven no hablaba español ni francés, por lo que la expedición recurrió inicialmente a un traductor de árabe en un teléfono móvil, según relata 'Marca Valladolid'. Posteriormente consiguieron contactar con una intérprete para poder comunicarse con él.
Tras atender al joven y hacerse cargo de él los servicios correspondientes, la expedición del Real Valladolid pudo retomar el viaje. El equipo llegó finalmente a Valladolid alrededor de las 8:00 de este lunes.