El alcalde de Austin, urbe demócrata en un estado tradicionalmente republicano, ha pedido una investigación independiente que involucre a la Policía local, reclamando que el ICE no investigue el caso en solitario. El herido permanece estable tras ser disparado en el pecho.
Un ciudadano venezolano ha sido herido de bala a manos de un agente de inmigración estadounidense en Austin, la capital texana, según informaron el domingo las autoridades de este estado fronterizo con México, que expresaron su indignación y exigieron una investigación exhaustiva.
Encargados de aplicar la ofensiva migratoria de Trump, los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE), fuertemente armados y a menudo enmascarados, se han enfrentado a un rechazo creciente en todo el país por sus tácticas agresivas y en ocasiones violentas, provocando muertes de ciudadanos estadounidenses.
El hombre, identificado por su abogada como Wilber Rafael Garces Perez, de 28 años y originario de Venezuela, fue trasladado a un hospital de Austin en estado grave pero estable tras recibir un disparo en el torso, según las autoridades.
La letrada del herido, Kate Lincoln-Goldfinch, afirmó en X que Garces Perez había sido alcanzado por los disparos de un agente de ICE mientras realizaba un pedido. El tiroteo se produjo en medio de "un aumento significativo, casi de la noche a la mañana" de las operaciones de ICE en la capital texana, explicó su alcalde, Kirk Watson, en una rueda de prensa.
El Departamento de Seguridad Nacional ha informado este lunes de que encabezará la investigación sobre el agente implicado en el tiroteo, con la colaboración del FBI. En una publicación en X, el departamento aseguró que el hombre "entró ilegalmente en nuestro país durante el Gobierno de Biden y tenía una orden definitiva de expulsión". El comunicado añadía: "La situación del inmigrante en situación irregular es estable y se encuentra bajo custodia federal a la espera de su expulsión".
El alcalde Watson afirmó estar "muy enfadado y extremadamente decepcionado de que una persona haya sido tiroteada en las calles de Austin por el ICE, reclamando que las fuerzas de seguridad locales participen en la investigación. Según añadió, "no sería adecuado que ICE realizara algún tipo de investigación por su cuenta excluyendo a los demás".
El representante demócrata de Texas, Greg Casar, compartió esa preocupación y declaró a los periodistas que "ICE no ha sido sincera en relación con tiroteos en otras ciudades". Casar recordó el tiroteo de enero contra Renee Good en Minneapolis, en el que las imágenes de vídeo contradijeron la versión de ICE de que había intentado atropellar a un agente federal.
"Es terrible que esta pesadilla haya llegado hasta nuestra puerta", dijo. "Hace unas semanas, cuando vimos el despliegue de ICE, yo y otras personas advertimos de que ICE debía marcharse antes de que alguien resultara tiroteado". El congresista demócrata reclamó la difusión de las grabaciones de las cámaras corporales de los agentes durante el incidente del domingo.
Amenaza de deportación
Unas horas más tarde, Casar aseguró que Garces Perez había sido "sacado del hospital y puesto bajo custodia de ICE". El legislador añadió: "Si el ICE lo deporta, el testigo clave de su tiroteo desaparece. No debe ser expulsado de este país y tiene que recibir la atención médica adecuada". Lincoln-Goldfinch afirmó que su cliente había sido puesto "bajo custodia, pero aún desconocemos su paradero".
El tiroteo desató indignación en la comunidad. Varios vídeos difundidos en las redes sociales por medios locales mostraban a varias decenas de personas protestando en el lugar donde supuestamente se produjeron los disparos.
Casi 51.000 inmigrantes en situación irregular fueron detenidos en Estados Unidos en agosto, según cifras del Departamento de Seguridad Nacional. Entre otros casos, Ruben Ray Martinez, de 23 años, fue abatido por disparos de ICE en marzo de 2025, en lo que el 'Texas Tribune' describió como la primera muerte conocida de un ciudadano estadounidense a manos de agentes de inmigración en el segundo mandato de Trump.