Los órganos de decisión de Teherán parecen inmersos en una guerra de palabras tras informes contradictorios este martes sobre un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz en siete días si Estados Unidos reduce su presión militar.
El martes surgieron informaciones contradictorias desde Teherán sobre si Irán había ofrecido en privado reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días, después de que responsables iraníes sin identificar aseguraran a Reuters y a la agencia japonesa Kyodo que la propuesta se había transmitido a Washington a través de mediadores, una afirmación que los medios estatales iraníes desmintieron de inmediato.
Según Kyodo, la propuesta pretende lograr el fin permanente de la guerra entre ambos países.
El despacho de Kyodo señalaba que Irán vería con buenos ojos reactivar la vía diplomática con Estados Unidos si Washington también da pasos hacia la paz, según las mismas fuentes anónimas.
La agencia de noticias iraní semioficial Fars negó esas informaciones pocas horas después, las calificó de poco fiables e inexactas y citó a sus propias fuentes iraníes. Fars sostuvo además que las noticias buscan abaratar el precio del petróleo.
No es la primera vez que Teherán lanza mensajes contradictorios sobre un posible acuerdo.
En junio de 2025, el presidente de Estados Unidos Donald Trump anunció un alto el fuego con Irán e Israel en su plataforma Truth Social, antes de que el ministro de Exteriores iraní Abbas Araghchi negara públicamente que se hubiera alcanzado ningún acuerdo.
En junio de este año, Trump afirmó que las condiciones para poner fin a la guerra habían sido "aprobadas por escrito" antes de que los medios estatales iraníes difundieran lo que él calificó de "términos fabricados" en anuncios contradictorios que han complicado una y otra vez los avances diplomáticos.
Mientras tanto, el secretario de Estado de Estados Unidos Marco Rubio declaró el martes por la mañana a medios estadounidenses que Washington está abierto a un encuentro con Irán en el marco de la Asamblea General de la ONU.
"No creo que haya nada programado por el momento, pero desde luego estamos abiertos a algo así, sobre todo si tiene posibilidades de conducir a algo positivo y, en última instancia, lograr el objetivo de todo esto", declaró Rubio a la cadena estadounidense 'NBC News'.
"Y ese objetivo es que Irán nunca pueda disponer de un arma nuclear, sencillamente no puede", añadió Rubio.
Pezeshkian reivindica la "dignidad y el orgullo"
El presidente iraní Masoud Pezeshkian prometió el martes "defender firmemente" las posiciones de su país al partir hacia Nueva York para asistir a la Asamblea General de la ONU.
"Hemos salido con la cabeza alta y esto es una fuente de dignidad y orgullo para todos nosotros. Por ello, defenderemos firmemente nuestras posiciones en los foros internacionales", declaró antes de abandonar Irán, según las imágenes difundidas por la televisión estatal.
Está previsto que el presidente intervenga en la reunión de la ONU el miércoles.
"Aprovecharemos al máximo esta oportunidad para trasladar la situación de Irán a la comunidad internacional. Diremos con firmeza a nuestros adversarios que, pese a todas las arbitrariedades e injusticias, el pueblo iraní se ha mantenido firme", afirmó.
Pezeshkian será el cargo iraní de mayor rango que pise suelo estadounidense desde el inicio de la guerra, que comenzó a finales de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
La reapertura del estratégico estrecho de Ormuz sigue siendo un elemento central de las negociaciones para poner fin al conflicto.
El tráfico en este corredor marítimo vital, por el que antes de la guerra transitaba una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo, se ha visto gravemente alterado, con Irán disparando contra buques comerciales y exigiendo que soliciten autorización para cruzar.
En respuesta, Estados Unidos mantiene un contrabloqueo sobre los puertos iraníes y está aumentando la presión económica sobre Teherán.
"No cederemos en lo relativo al estrecho y, mientras Estados Unidos y otros países no detengan sus acciones, se enfrentarán a gasolina y petróleo caros, además de problemas energéticos continuados", advirtió el martes el vicepresidente del Parlamento iraní Ali Nikzad.