Una tendencia de viaje poco habitual llama la atención en las redes sociales, cada vez más turistas envuelven sus pasaportes en papel de aluminio y provocan colas en el control de pasaportes.
Una tendencia de viaje poco habitual está causando revuelo en plataformas como TikTok y Reddit, así como en foros de viajes, algunos turistas envuelven sus pasaportes en papel de aluminio para protegerse del robo digital de datos.
Detrás de este consejo está el temor de que delincuentes puedan captar sin contacto y al pasar junto a alguien información sensible. Los documentos de viaje modernos de Alemania incorporan en su tarjeta de datos un chip RFID.
En los pasaportes alemanes, este chip de radiofrecuencia permite según el Oficina Federal de Seguridad de la Información una comprobación rápida y resistente a falsificaciones en los controles fronterizos. Además de la foto digital del pasaporte, almacena datos personales como el nombre, el lugar de nacimiento, el sexo, el color de ojos, la estatura y el domicilio, así como dos huellas dactilares recogidas al solicitar el documento.
Pero, ¿es realmente posible leer esos datos sin autorización? Al fin y al cabo, el chip de radiofrecuencia solo tiene un alcance muy reducido.
Los expertos coinciden en que una lectura no autorizada es en la práctica extremadamente improbable durante un viaje normal, un dispositivo lector tendría que encontrarse, como en los pagos sin contacto, a una distancia mínima del documento, prácticamente "aufliegen" sobre él.
Aunque el papel de aluminio pretende actuar como barrera improvisada frente a las ondas de radio, los especialistas consideran este mecanismo de protección en buena medida superfluo e inútil. Además, sacar y volver a guardar el pasaporte en los controles fronterizos solo provoca esperas innecesarias.
En definitiva, no aporta más que una sensación aparente de seguridad y miradas de desconcierto por parte de otros viajeros.