El presidente ha reconocido que el control fronterizo marroquí "falló" durante la crisis de Ceuta y ha pedido explicaciones a Rabat, al tiempo que ha denunciado la "falta de solidaridad" de varios gobiernos de la UE.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado que España ha pedido explicaciones a Marruecos por la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta de los pasados 30 y 31 de julio y ha reconocido que el control fronterizo del país vecino "falló" durante la crisis.
"Estamos investigando lo que ocurrió esos días, pero también hemos pedido respuestas a Marruecos porque está claro que su control de fronteras falló", ha afirmado Sánchez en una entrevista con Christiane Amanpour en 'CNN' desde Nueva York, donde participa en la Asamblea General de Naciones Unidas.
El jefe del Ejecutivo ha asegurado que el Gobierno espera ahora "acciones y respuestas" por parte de Marruecos, aunque ha insistido en que la cooperación entre Madrid y Rabat es buena.
Sánchez critica a los socios europeos por su falta de solidaridad
Sánchez también ha reclamado solidaridad a la Unión Europea ante la crisis de Ceuta, recordando que la ciudad autónoma forma parte de la frontera exterior europea con África. "Por desgracia, durante la crisis sufrimos la falta de solidaridad de muchos de estos gobiernos", ha lamentado.
El presidente ha recordado que España sí mostró esa solidaridad con otros socios europeos durante la crisis migratoria de Lampedusa, en Italia, y también con Dinamarca ante las amenazas a la integridad territorial de Groenlandia. "Por eso pedimos esa solidaridad cuando se trata de Ceuta", ha añadido.
Las declaraciones llegan casi dos meses después de la entrada masiva registrada en Ceuta, que desbordó temporalmente la capacidad de acogida de la ciudad autónoma y obligó a reforzar los recursos destinados a atender a los inmigrantes.
A principios de septiembre, Sánchez ya reconoció deficiencias en la capacidad española para anticipar una llegada de esta magnitud y defendió la necesidad de mejorar los mecanismos de prevención y respuesta.
El Gobierno español mantiene contactos con las autoridades marroquíes para gestionar las consecuencias de la crisis, entre ellas la situación de los menores no acompañados que permanecen en Ceuta y el retorno de quienes no tengan derecho a permanecer en España.