Kenneth Law ha admitido que buscaba "clientes" en un foro de suicidios y que llegó a vender sus productos a 41 países. La vista comenzará por los testimonios de las familias de las víctimas.
Los familiares de aquellas personas que se suicidaron tras comprar sustancias letales al canadiense Kenneth Law, vendedor de venenos por internet, están llamados a declarar ante el tribunal esta semana, mientras una jueza empieza a deliberar cuánto tiempo deberá pasar el exchef en prisión.
La jueza Michelle Fuerst ha reservado cuatro días en un tribunal de Newmarket, al norte de Toronto, para escuchar los testimonios sobre el impacto en las familias y recabar posibles nuevas pruebas. Aún no se sabe cuándo dictará sentencia. Law se declaró culpable en mayo de haber ayudado al suicidio de 14 personas en Canadá. La Fiscalía retiró los cargos de asesinato tras concluir que no contaba con pruebas suficientes para condenarle por su asesoramiento sobre cómo quitarse la vida.
En una relación de hechos pactada y firmada por ambas partes, Law admitió que buscaba compradores participando con un nombre falso en un foro de debate sobre el suicidio y ofreciendo a la venta productos letales. Sus paquetes llegaron a clientes de al menos 41 países, entre ellos China, Francia y Brasil, y 330 se enviaron a Reino Unido.
Varias familias en duelo han expresado su indignación porque Law no vaya a ser juzgado por asesinato y sostienen que es directamente responsable de la muerte de personas, en su mayoría jóvenes y vulnerables. Expertos legales señalan que la Fiscalía probablemente pedirá una pena severa, que podría llegar a 20 años.
El papel de Reino Unido en el caso salió a la luz poco después de la detención de Law. En agosto de 2023, las autoridades británicas investigaban 88 muertes relacionadas con el juzgado mientras la Agencia Nacional contra el Crimen trabajaba para localizar a personas en el país que pudiesen haber comprado sus productos.
La Policía de Surrey se puso en contacto con Law en octubre de 2022 por la muerte de Tom Parfett, de 22 años, que falleció en 2021 tras visitar aparentemente una de las páginas web de Law. Una investigación posterior sobre su fallecimiento planteó interrogantes sobre por qué el cuerpo policial no le investigó más a fondo.
"No soy un loco diabólico"
A comienzos de este mes, el diario canadiense 'Globe and Mail' publicó detalles de las entrevistas que Law concedió a un psiquiatra en prisión tras declararse culpable. Según documentos judiciales a los que tuvo acceso el periódico, Law afirmó que había estado "tratando de cubrir una necesidad que me parecía humana" y añadió: "No soy un loco diabólico".
Los documentos muestran que, tras su detención en 2023, Law se consideraba exento de culpa, insistía en que nunca tomó la decisión final de acabar con la vida de nadie y que simplemente vendía un producto, según informó el 'Globe and Mail'.
Law, que ahora tiene más de 60 años, trabajó como chef en un hotel de lujo del centro de Toronto antes de poner en marcha sus foros en internet durante la pandemia de la Covid-19. Ha admitido haber enviado sustancias letales dentro de Canadá y al extranjero, cobrando normalmente en torno a 80 dólares canadienses (49,74 euros) por paquete.
Entre sus víctimas se encontraba Jeshennia Bedoya-Lopez, de 18 años, que murió en 2022. En unas declaraciones ante el juzgado en mayo, su padre, Leonardo Bedoya, contó que la había encontrado muerta en su dormitorio. Definió a su única hija como "la luz de mi vida" y calificó la decisión de la Fiscalía de retirar los cargos de asesinato de "una vergüenza".