El año pasado, Erin Patterson fue declarada culpable de asesinar en 2023 a los padres de su marido y a una tía anciana tras servirles un solomillo Wellington con setas venenosas mortales.
Los abogados de la australiana Erin Patterson, condenada por matar a varios familiares con setas venenosas, aseguraron el miércoles que el jurado no fue correctamente aislado durante su juicio, mientras intentan anular su condena por un triple homicidio que desató una ola mediática en todo el mundo.
El año pasado, la mujer de 51 años fue declarada culpable de asesinar a los padres de su marido y a una tía de edad avanzada en 2023, tras servirles un almuerzo de solomillo Wellington aderezado con letales setas venenosas 'death cap'.
También fue condenada por el intento de asesinato del tío de su marido, un pastor de un pequeño pueblo que sobrevivió al plato de carne y hojaldre tras pasar varias semanas en el hospital. Un juez la condenó a cadena perpetua, con posibilidad de acceder a la libertad condicional tras 33 años. Este miércoles y jueves, tres jueces examinan dos recursos, el intento de Patterson de revocar su condena y la petición de la Fiscalía de endurecer la pena.
Patterson siguió la vista en el Tribunal Supremo de Melbourne por videoconexión en directo desde la prisión de máxima seguridad donde está recluida, el centro Dame Phyllis Frost, en los suburbios occidentales de la ciudad.
"Fallo fundamental"
Su abogado, Richard Edney, sostuvo que el hecho de que miembros del jurado se alojaran en el mismo hotel que un testigo de la Policía y que integrantes de la Fiscalía comprometió la imparcialidad del juicio.
Dijo que esto suponía un "fallo fundamental" del proceso judicial "tal vez en uno de los juicios penales más mediáticos que ha tenido este estado". Sin embargo, admitió que no existían pruebas de que el jurado hubiera mantenido contacto con otras personas.
La otra abogada de Patterson, Veronika Drago, sostuvo que parte de las pruebas admitidas por el juez, relativas a antenas de telefonía y publicaciones sobre avistamientos de setas 'death cap', habían sido "inocuas" y poco fiables. El hecho de que se la obligara a responder preguntas basadas en estas pruebas "alcanza el nivel de una grave vulneración de la justicia", afirmó Drago.
"Manifiestamente insuficiente"
Otras pruebas sobre imágenes de setas en una tarjeta de memoria hallada en la casa de Patterson fueron excluidas de forma indebida, señaló la abogada en un escrito de apelación presentado en noviembre del año pasado.
Además, la defensa de Patterson acusó a la Fiscalía de un interrogatorio "injusto y opresivo" durante el juicio. Antes de entrar en el detalle de los argumentos, los jueces del Tribunal de Apelación deben decidir si los motivos expuestos justifican conceder a Patterson permiso para recurrir su condena.
Por otro lado, la Fiscalía ha recurrido la pena impuesta a Patterson al considerar que el periodo mínimo de 33 años sin posibilidad de libertad condicional fijado por el juez fue "manifiestamente insuficiente".
La Fiscalía sostuvo que el juez se equivocó al considerar que existía una probabilidad importante de que Patterson permaneciera en régimen de aislamiento durante años y que esa apreciación "contaminó" su decisión.
Un jurado de 12 miembros declaró culpable a Patterson en julio del año pasado de asesinar a los padres de su marido Simon, Don y Gail Patterson, así como a su tía, Heather Wilkinson, en su casa en la localidad agrícola de Leongatha, en el estado de Victoria.
También fue declarada culpable de intentar asesinar al marido de Heather, Ian, un pastor que cayó gravemente enfermo pero acabó recuperándose.