En un proceso de negociación que recuerda mucho a la primera legislatura de Pedro Sánchez, los socialistas tratan de cuadrar el círculo y de poner de acuerdo a sus antiguos socios a izquierda (Podemos) y derecha (Junts), mientras la presión popular se mantiene en Madrid y en otras partes del Estado.
Unas 300 tiendas de campaña han resistido a su segunda noche en la madrileña Puerta del Sol mientras el Sindicato de Inquilinas, catalizador de las protestas masivas en Madrid y otras ciudades españolas tras el deshaucio de la anciana Mari Carmen, hoy hospitalizada, llama a permanecer en las calles si el real decreto-ley que el Gobierno negocia a contrarreloj con sus socios en el Congreso no satisface sus demandas.
Los portavoces del sindicato por el derecho a la vivienda piden la prórroga automática de los contratos de alquiler, que el Estado cubra alternativas habitacionales en caso de producirse un desaucio o mayor protección de los arrendatarios ante sus caseros en caso de que estos incumplan la ley. Por el momento, se desconoce qué medidas concretas está negociando el PSOE a su izquierda con Podemos y a su derecha con Junts, cuyos votos antagónicos son imprescindibles para aprobar la medida.
"Lo que necesitamos ya no son, después de nueve años de Gobierno, mensajes de humanidad ni comprensión", replicó este domingo Valeria Racu, coportavoz del sindicato, exigiendo que no se cambie el real decreto-ley que lleva fraguándose meses, pero que el PSOE no había sacado a debate en el Congreso ante sus dificultades para poner de acuerdo a sus antiguos socios de investidura. "O eso ocurre el martes, o este Gobierno no tiene sentido".
Artistas como Marwan, Samantha Hudson, Biznaga o Aitana Sánchez Gijón se han sumado a la concentración que comenzó el sábado por la tarde, tras la segunda concentración de la semana en Madrid. 15 años del movimiento 15-M, el cual también comenzó en Sol para protestar contra el bipartidismo, las políticas de austeridad y la corrupción, la acampada por el derecho a la vivienda trae a los españoles una imagen aún muy reciente de la historia contemporánea de su país y de, como ocurrió la última vez, el posible inicio de un nuevo ciclo político.