Bruselas busca afianzar su soberanía energética y tecnológica ante la tensión comercial desatada por Estados Unidos. En este 2026, Ursula von der Leyen y Mark Carney exploran integrar sectores industriales estratégicos tras la imposición de aranceles del 50 % por Donald Trump.
El concepto de "miembro asociado" constituye un nuevo marco político que hoy por hoy no figura en los tratados de la UE, donde se establece que solo los estados geográficamente europeos pueden solicitar la adhesión plena.
Pero la UE quiere que Canadá se sume a una "Alianza por el Futuro" que amplíe la cooperación más allá de los habituales acuerdos comerciales. Esto pasa por integrar sus bases industriales de Defensa, garantizar el acceso a materias primas críticas y suministros energéticos, coordinarse en tecnologías punteras como la inteligencia artificial y la computación cuántica, y poner en marcha programas de movilidad compartida para que los jóvenes puedan vivir y estudiar a ambos lados del Atlántico.
Tras el fracaso de las negociaciones bilaterales, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impuso aranceles del 50% a unos 20.000 millones de dólares en productos canadienses, lo que desató una disputa económica y llevó a Ottawa a responder con aranceles de represalia equivalentes dólar por dólar.
Así, ante esta presión económica y las reiteradas insinuaciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre la posibilidad de que Canadá se convierta en el estado número 51, el primer ministro canadiense Mark Carney ha impulsado una estrategia para reducir la dependencia de Washington, construyendo activamente alianzas globales.
¿Reforzará la nueva alianza entre la UE y Canadá a ambos socios o les expondrá a presiones innecesarias de actores internacionales amenazantes? Nuestra encuesta es anónima y solo requiere unos segundos para completarse. Los resultados se difundirán en toda la cobertura paneuropea de XL, incluidos vídeos, artículos y boletines, y contribuirán a orientar nuestro trabajo mientras analizamos cómo puede Europa asegurar su posición en la era de la inteligencia artificial.