Washington ha publicado listas de bienes que Estados Unidos y China podrían gravar menos dentro de su marco "30 por 30", unos 30.000 millones de dólares, 26.300 millones de euros, al año. Aún no hay tipos ni fecha, pero el cerdo, los lácteos y el whisky estadounidense en la lista china podrían presionar las exportaciones europeas.
Washington y Pekín han concretado ya qué bienes se beneficiarán del acuerdo comercial alcanzado en la cumbre de la semana pasada entre el presidente estadounidense Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping.
La lista de China incluye 1.619 categorías de productos estadounidenses, mientras que la de Estados Unidos recoge 77 categorías de bienes chinos, pero ninguna de las partes ha precisado aún la magnitud de las rebajas ni cuándo se aplicarán.
Ambos países estudiarán estos productos "con el objetivo de ofrecer un tratamiento arancelario reducido a esos bienes de forma recíproca", según indicó la Casa Blanca.
Las listas fueron elaboradas por el US-China Board of Trade, un organismo creado durante la visita de Trump a Pekín en mayo, tras meses de negociaciones, para gestionar el comercio de bienes que ambas partes consideran no sensibles.
El representante comercial estadounidense Jamieson Greer afirmó que los dos países "han recomendado 30.000 millones de dólares (26.300 millones de euros) en comercio de bienes no sensibles en cada lado, que podrían beneficiarse de un trato arancelario más favorable en el futuro".
Xi concluyó el viernes su visita de tres días a Washington, momento en el que la Casa Blanca anunció que ambas partes habían acordado unas "recomendaciones" sobre "bienes no sensibles".
Pekín confirmó el acuerdo el sábado.
El anuncio se apoya en la tregua comercial pactada en Corea del Sur el pasado octubre, después de que Estados Unidos y China se impusieran mutuamente aranceles de más del 100% sobre sus productos.
Ese pacto debía expirar en noviembre, pero tras la cumbre, el secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent confirmó que se ha prorrogado hasta el diez de enero.
Carne, whisky y dispositivos médicos
La lista de China está dominada por alimentos y productos agrícolas, desde carne de vacuno, cerdo, aves y marisco hasta queso, mantequilla, cereales, vino y whisky.
Incluye también carbón y casi 150 productos de madera y madera en bruto. Pekín se ha comprometido a importar al menos diez millones de toneladas métricas de carbón estadounidense en 2027 y 2028.
Más allá del sector agrícola, abarca equipos médicos como resonancias magnéticas, marcapasos, stents y robots quirúrgicos. Sin embargo, la soja, principal exportación agrícola estadounidense a China, solo figura como semilla para siembra.
"Desde los productos agrícolas hasta los dispositivos médicos, el presidente Trump está abriendo un mejor acceso al mercado para alrededor del 30% de las exportaciones estadounidenses a China, al tiempo que beneficia a los consumidores con importaciones procedentes de China de artículos para el hogar, juguetes y otros productos que Estados Unidos no suele importar de otros países", señaló Greer.
La lista, mucho más breve, de Estados Unidos se centra en bienes de consumo, entre ellos fuegos artificiales, adornos navideños de vidrio y madera, luces para árboles de Navidad, hornos microondas, tostadoras, cafeteras, ropa de cama, pelotas de tenis y anzuelos de pesca.
Se incluyen juguetes, pero no aquellos que incorporan conexiones wifi, bluetooth, ethernet o de radiofrecuencia.
Qué significa para Europa
La carne de cerdo es el ámbito en el que los exportadores europeos podrían notar más el impacto de posibles rebajas arancelarias.
La Unión Europea envió alrededor de 1,07 millones de toneladas de carne de cerdo a China en 2025, cerca de una cuarta parte de sus exportaciones fuera del bloque, con España, Países Bajos y Dinamarca como principales proveedores, según datos de S&P Global.
La Comisión Europea también ha reconocido anteriormente que China es un destino clave para las exportaciones de cerdo de la UE.
Sin embargo, la carne de cerdo de la UE se enfrenta desde diciembre a derechos antidumping chinos de entre el 4,9% y el 19,8%, por lo que cualquier rebaja de aranceles para los competidores estadounidenses podría situar a los productores europeos en desventaja de precios.
El sector lácteo afronta un riesgo similar, ya que China aplica desde febrero derechos antisubvención de entre el 7,4% y el 11,7% a algunos quesos y nata de la UE. El vino y el whisky estadounidenses también podrían competir con más fuerza con los vinos francés, italiano y español, así como con el whiskey irlandés y el whisky escocés.
El efecto podría ser también en sentido contrario.
Los artículos domésticos, juguetes y material deportivo chinos más baratos en Estados Unidos podrían dificultar la competencia de los fabricantes europeos de productos similares en ese mercado.
Todo dependerá del alcance y el calendario de las rebajas, que ninguna de las partes ha detallado todavía.