Los pasajeros pasarán 18 horas en el aire a bordo de un Airbus A350-1000ULR con una configuración especial.
Ya queda poco para que el vuelo más largo del mundo entre Sídney y Londres despegue con pasajeros por primera vez en octubre del año que viene.
Y ahora los viajeros tienen otra ruta de ultra larga distancia en el horizonte, después de que Qantas haya confirmado que pondrá en marcha vuelos directos entre Sídney y Nueva York a mediados de 2028.
La aerolínea australiana asegura que estos vuelos recortarán más de tres horas del tiempo total de viaje en comparación con los servicios actuales con una escala. Los billetes para el vuelo inaugural se pondrán a la venta a partir de agosto de 2027.
"Project Sunrise", como se ha bautizado el proyecto, se operará con aviones Airbus A350-1000ULR configurados específicamente y equipados con un depósito de combustible adicional de 20.000 litros, lo que permite permanecer 22 horas en el aire.
El primer avión de pruebas completó con éxito en julio un vuelo de 24 horas y 24 minutos entre Melbourne y Toulouse.
El nombre del proyecto hace referencia a los vuelos 'double sunrise' que Qantas operó durante la Segunda Guerra Mundial entre Crawley, en Australia Occidental, y la base aérea de Koggala de la RAF, en la actual Sri Lanka.
Dentro de las cabinas de Project Sunrise
Los pasajeros de los vuelos entre Sídney y Londres pasarán 18 horas en el aire, una perspectiva que puede imponer respeto a más de uno.
Sin embargo, las cabinas de estos aviones se han diseñado para que los pasajeros se sientan lo más despejados posible pese a las largas horas de vuelo.
"Recorrer estas distancias solo merece la pena si nuestros clientes llegan sintiéndose lo mejor posible, y esa convicción ha guiado todo lo que hemos desarrollado", explicó la consejera delegada del grupo Qantas, Vanessa Hudson.
"Durante la última década, trabajando junto a expertos, hemos diseñado el avión y la experiencia a bordo en torno a la ciencia de los vuelos de ultra larga distancia, desde la iluminación hasta las comidas y una zona de bienestar pionera en el mundo. Es una forma de volar fundamentalmente distinta".
Los pasajeros de todas las clases podrán acceder a la "Wellbeing Zone", donde encontrarán programas guiados de movimiento en pantalla que se realizan utilizando las asas integradas para estiramientos, además de bebidas y tentempiés.
Las cabinas de clase turista cuentan con 140 plazas en una configuración tres-tres-tres y con mayor separación entre asientos que en los actuales aviones de Qantas.
En turista superior, la distancia entre asientos es de 34 pulgadas, mientras que los pasajeros de clase business disponen de una cama completamente horizontal de 80 pulgadas.
Los clientes de primera clase tienen la misma cama, además de un sillón reclinable independiente y un armario de cuerpo entero.