El ecosistema de startups alemán gana impulso, con 3.053 nuevas empresas en 2026, la cifra más alta desde 2019. Con políticas adecuadas en Alemania y en la UE, este repunte podría multiplicarse.
Este artículo ha sido escrito por Jens Teutrine, representante de la región DACH (Alemania, Austria y Suiza) en el Consumer Choice Center y exmiembro del Parlamento Federal alemán. Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen a su autor y no reflejan necesariamente la política oficial ni las posiciones de EU Tech Loop o Euronews.
Durante años, muchos medios alemanes han repetido el mismo mensaje, un parón de startups en la tierra de los inventores y pensadores. Los jóvenes preferían entrar en la administración pública. Una burocracia asfixiante frenaba a las empresas, como si la búsqueda del legendario Permiso A38 en la película de animación "Los doce trabajos de Astérix" se hubiera hecho realidad.
A esto se suma que en Alemania falta una cultura que celebre el éxito, evite estigmatizar el fracaso y anime a asumir riesgos.
Sin embargo, pese a que la economía alemana está lejos de gozar de buena salud, en los últimos tiempos ha habido noticias alentadoras, el sector de las startups en Alemania está ganando impulso.
En la primera mitad de 2026 se fundaron 3.053 startups, la cifra más alta desde que hay registros en 2019. Alrededor de un tercio de estas nuevas empresas tenía una clara vinculación con la inteligencia artificial, según un informe de la Asociación Alemana de Startups y Startupdetector.
¿Es esto una consecuencia de la debilidad del mercado laboral? ¿Está la inteligencia artificial acelerando la creación de startups? ¿Qué papel desempeña el sector de doble uso, con aplicaciones civiles y militares? ¿O se trata solo de una tendencia a corto plazo? Las causas de este repunte y su posible duración siguen abiertas a la especulación.
La imagen es más matizada cuando se observa el crecimiento. Según el EY Start-up Barometer, las startups alemanas captaron alrededor de 5.300 millones de euros en capital de riesgo en el mismo periodo, un 14% más que un año antes.
Al mismo tiempo, el número de rondas de financiación cayó un 11%. Las grandes operaciones concentraron dos tercios del capital invertido. EY advierte por tanto de que las empresas jóvenes y pequeñas suelen quedarse al margen a la hora de acceder a financiación.
Qué deben cambiar Alemania y Europa
Con las políticas adecuadas, el aún frágil repunte en la creación de nuevas empresas podría multiplicarse varias veces. Esto probablemente se traduciría en muchas más historias de éxito.
Para que eso ocurra, los nuevos competidores deben poder crear empresas, conseguir capital y llegar a clientes en todo el mercado único de forma mucho más sencilla.
En primer lugar, Alemania necesita un procedimiento simple y plenamente digital para poner en marcha una empresa. Antes de vender su primer producto, los fundadores tienen que acudir a un notario, rellenar formularios de Hacienda y, según su actividad, realizar más inscripciones y aportar distintos documentos.
Antes de haber ganado su primer euro, ya están dedicando tiempo y dinero al papeleo, recursos que luego les faltan para desarrollar el producto y encontrar clientes.
EU Tech Loop publicó recientemente un artículo sobre la locura burocrática que rodea la creación de empresas en Alemania, "Permiso A38 en la vida real".
Un formulario en línea sirve de poco si el procedimiento que hay detrás sigue exigiendo presentar documentos una y otra vez y tratar por separado con cada administración. Se necesitan plazos de tramitación breves y vinculantes. Los datos de los que ya disponen las autoridades competentes deben poder compartirse y utilizarse. Y, en general, simplemente hacen falta menos requisitos.
Alemania sigue estando muy lejos del objetivo de permitir la creación de una empresa en 48 horas. La eficacia de una política de apoyo a startups debe medirse por el tiempo real, los costes y la carga administrativa que implica.
En segundo lugar, el capital privado para crecer debe estar más disponible. Para ello hacen falta normas de inversión fiables y planes de participación accionarial para empleados que ayuden a las empresas jóvenes a atraer personal cualificado. Los programas públicos deberían evaluarse según si movilizan o no capital privado adicional.
Un aumento del volumen total de inversión, por sí solo, no basta para demostrar el éxito, también importa cómo se distribuye la financiación entre empresas y etapas de desarrollo. Una unión de mercados de capitales más profunda podría facilitar que las empresas jóvenes atraigan inversores en toda Europa.
En tercer lugar, el mercado único debe ser más fácil de recorrer para las empresas jóvenes. La propuesta "EU Inc." de la Comisión parte de una idea sensata, una forma societaria europea opcional que permita constituir empresas en formato digital en 48 horas y simplifique los procedimientos de derecho societario.
Alemania y la Unión Europea deberían profundizar en este enfoque. Sin embargo, la propuesta no sustituye las normas sectoriales y mantiene el control notarial nacional, señalado hasta ahora como una de las mayores cargas administrativas para las startups alemanas.
La cuestión decisiva será si las empresas pueden de verdad expandirse transfronterizamente con menos carga administrativa. Para que esto ocurra, reforzar el mercado europeo debe volver a ser una prioridad en la elaboración de leyes de la Unión.
Los consumidores salen ganando cuando nuevos proveedores desafían a las empresas establecidas con mejores servicios y precios más atractivos. Necesitamos una voz para quienes se atreven, para quienes asumen riesgos y para los que aún son los pequeños, quienes todavía están intentando construir algo y no tienen el peso suficiente como para influir en las normas que configurarán su futuro.
Esta historia se publicó originalmente en EU Tech Loop y se ha vuelto a publicar en Euronews en el marco de un acuerdo de sindicación.